El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una controvertida advertencia durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU el martes 22 de septiembre de 2026. En su discurso, el mandatario afirmó que, de percibir amenazas a los intereses estadounidenses en el continente, Washington no dudará en emplear su “poderío militar sin igual” para protegerlos. “Todos ustedes han visto nuestras acciones en Venezuela; no permitiremos que las amenazas se afirmen en ningún rincón de América”, dijo, añadiendo que EE. UU. está “más poderoso que nunca”.
Trump también centró su discurso en la lucha contra los cárteles de droga, señalando a México como el epicentro de la violencia criminal. Exigió que el gobierno mexicano recupere el control de su territorio, acusándolo de compartir una frontera de 2,000 millas con “un territorio controlado por carteles enemigos”. El presidente resaltó los logros económicos de su administración y prometió un “futuro brillante” para su país, mientras acusaba a los cárteles de ser “enemigos de la humanidad”.
En relación con Cuba, Trump reiteró su deseo de un “cambio fundamental” en la isla y aseguró que el régimen comunista “caerá” bajo la presión que, según él, nunca se ha visto antes. La delegación cubana abandonó el hemiciclo después de escuchar la declaración, aunque tiene previsto intervenir nuevamente el sábado con su ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, para responder a los ataques.
El mandatario también abordó los conflictos en Irán y Ucrania. Sobre Irán, propuso una “gran decisión” que podría culminar en un acuerdo de paz o en una acción militar que “empuje al infierno” al régimen, subrayando su intención de impedir que Irán adquiera armas nucleares. Respecto a Ucrania, Trump aseguró que un acuerdo entre Moscú y Kiev está próximo y que se logrará “más rápido de lo que la gente cree”, citando la muerte de 25,000 jóvenes al mes en el frente como urgencia moral.
En el ámbito tecnológico, Trump reaccionó a la petición del secretario general de la ONU de regular la inteligencia artificial. Rechazó cualquier esquema globalista que controle lo que él denominó “superinteligencia”, defendiendo que la IA no es “falsa” y que EE. UU. no aceptará restricciones internacionales.
Para cerrar, el presidente pidió la bendición de Dios para todas las naciones y para América, reiterando su visión de una política exterior basada en la fuerza y la soberanía nacional. Sus declaraciones, que combinan amenazas militares, críticas a gobiernos vecinos y rechazo a la regulación tecnológica, generan incertidumbre en la región y reavivan debates sobre el papel de EE. UU. en Latinoamérica.
Fuente: Dw