Operadores de la unidad de drones conocida como Yug, o “Sur”, intensificaron la ofensiva aérea sobre la zona urbana de Slaviansk‑Kramatorsk, en el este de Ucrania. Los aparatos no tripulados, equipados con sistemas de detección de calor y radar, localizaron y atacaron varios robots terrestres de logística que la Armada de Ucrania emplea para transportar municiones, alimentos y equipo médico a sus tropas en la línea del frente.\n\nLos robots, diseñados para reducir la exposición de los soldados a los ataques de artillería, fueron impactados por misiles guiados de precisión, provocando explosiones que destruyeron tanto la carga como los propios vehículos. Según testigos locales, el sonido de los estallidos se escuchó a varios kilómetros de distancia, generando pánico entre la población civil que ya vive bajo constante amenaza.\n\nEl ataque forma parte de una campaña más amplia de Moscú para debilitar la cadena de suministro ucraniana, que ha dependido cada vez más de la automatización para contrarrestar la superioridad aérea rusa.
Expertos militares señalan que la eliminación de estos robots compromete la capacidad de Kiev para mantener a sus unidades en el combate, obligándolas a recurrir a medios más tradicionales y vulnerables.\n\nEn respuesta, el Ministerio de Defensa ucraniano anunció que está evaluando la incorporación de contramedidas electrónicas y sistemas de interferencia para proteger sus dispositivos autónomos. Asimismo, se ha pedido a la comunidad internacional que condene el uso de drones armados contra infraestructura logística, calificándolo como una escalada que pone en riesgo a civiles y a la estabilidad regional.\n\nMientras tanto, la población de Slaviansk‑Kramatorsk enfrenta escasez de alimentos y medicinas, ya que los convoyes de ayuda humanitaria también se ven amenazados por la presencia de drones hostiles. Organizaciones no gubernamentales han solicitado corredores seguros para la entrega de ayuda, pero la falta de garantías de seguridad complica su implementación.\n\nEl conflicto en el Donbás sigue evolucionando, y la utilización de tecnología de guerra no tripulada marca una nueva fase en la lucha.
Observadores de la ONU advierten que la intensificación de estos ataques podría desencadenar una mayor militarización de la zona y dificultar cualquier intento de negociación de paz.\n\nEn conclusión, la reciente destrucción de los robots de suministro ucranianos por drones rusos no solo afecta la logística militar, sino que también agrava la crisis humanitaria en una región ya devastada por años de conflicto.
Fuente: RT Español