En los últimos cuatro meses la industria de inteligencia artificial y semiconductores de China ha sufrido una caída del 40%, según datos publicados por Reuters. El índice STAR50, que agrupa a las compañías líderes en IA y chips del país, perdió casi la mitad de su valor desde el pico de julio, borrando unos 480 mil millones de dólares en capitalización. La caída no se limita al sector tecnológico; el índice amplio CSI300, que refleja a las mayores empresas cotizadas, también se ha depreciado un 20% en el mismo periodo.
Este desplome contrasta con la situación de Estados Unidos, donde el Nasdaq apenas ha retrocedido un 6% desde su récord de hace tres semanas. Bloomberg señala que el STAR50 se ha convertido en el peor índice tecnológico del mundo este semestre, lo que ha llamado la atención de analistas internacionales. Goldman Sachs estima que las acciones de IA representan el 42% de la capitalización del mercado chino y el 57% de la negociación en las bolsas de Shanghai y Hong Kong, lo que amplifica el impacto de la caída.
Varios factores han contribuido al deterioro. Bloomberg indica que la venta global de hardware de IA golpeó con mayor fuerza a las empresas chinas después de que inversores extranjeros inundaran el sector en el trimestre anterior. Además, la presión de Washington para vetar a proveedores chinos de equipos de centros de datos ha limitado la exportación de compañías como Zhongji Innolight y Eoptolink, reduciendo sus ingresos y empeorando su situación financiera.
Sin embargo, la caída no se explica únicamente por sanciones o precios elevados. Reuters menciona que la combinación de cargas fiscales, precios altos y la posible prohibición de componentes chinos por parte de Occidente ha generado incertidumbre, pero no constituye un detonante único. La volatilidad también se ve alimentada por la estructura del mercado chino, dominado por pequeños inversores que reaccionan de forma exagerada ante cualquier movimiento, a diferencia de los fondos institucionales que predominan en EE. UU.
A pesar del desplome, el STAR50 sigue cotizando a alrededor de 100 veces sus beneficios anuales, mucho menos que los 250 veces que alcanzó antes de la corrección. Esto sugiere que, aunque la valoración se ha ajustado, el índice aún mantiene una prima significativa que podría seguir atrayendo especuladores. La diferencia con índices como el Nasdaq o el Dow Jones radica en su menor diversificación; el STAR50 está concentrado en semiconductores e IA, mientras que sus homólogos incluyen cientos de empresas de distintos sectores.
El futuro de la burbuja china de IA depende de si la caída se estabiliza o si se trata de una corrección puntual en un mercado altamente volátil. Los analistas advierten que, si la tendencia negativa persiste, podría desencadenar una ola de ventas masivas y afectar la confianza de los inversores extranjeros, limitando aún más la expansión global de la tecnología china.
Fuente: Xataka