Inicio EconomíaAlquileres en Barcelona bajan 4,4% tras la Ley de Vivienda, pero la oferta se contrae

Alquileres en Barcelona bajan 4,4% tras la Ley de Vivienda, pero la oferta se contrae

por editor
0 comentarios

La Generalitat de Cataluña anuncia que, desde la entrada en vigor de los topes de alquiler en marzo de 2024, la renta media de los contratos nuevos en Barcelona ha descendido un 4,4%, situándose alrededor de los 1.140 euros mensuales. El dato, extraído de las fianzas del Incasòl, contrasta con un aumento del 0,7% en los municipios donde la medida no se aplica y con un repunte del 11% en los que quedan fuera del control. Este descenso se produce en medio de una huelga general convocada para el 11 de noviembre, que reclama, entre otras cosas, el derecho a una vivienda digna.

El Govern compara el segundo trimestre de 2026 con el primer trimestre de 2024, antes de los topes, y señala que, pese a una inflación del 6,8%, los alquileres regulados han subido mucho menos. Según su cálculo contrafactual, la renta media en las zonas tensionadas habría sido de 1.023 euros en lugar de 894, lo que representa un ahorro de 129 euros por inquilino al mes. En Barcelona, la caída se ha registrado en cinco de sus diez distritos, aunque el análisis advierte que se trata de una estimación teórica y no de un dato observado directamente.

El número de contratos firmados también ha variado. En el último trimestre se registraron 26.449 contratos de alquiler habitual y 23.937 extinciones, dejando un saldo positivo de 2.512. Sin embargo, esta cifra está por debajo de los 30.000‑40.000 contratos que se cerraban trimestralmente antes de la medida, según datos del Ara. El total de contratos activos supera los 850.000, un récord histórico, lo que sugiere que los propietarios prefieren mantener a los inquilinos actuales en lugar de buscar nuevos arrendatarios.

El descenso del 4,4% corresponde a la mensualidad total, no al precio por metro cuadrado. Los pisos alquilados en Barcelona ahora miden en promedio 71,1 metros cuadrados, un 5,2% menos que hace dos años, y el precio por metro cuadrado ha subido un 0,9% respecto a principios de 2024. En otras palabras, los inquilinos pagan menos al mes, pero por viviendas más pequeñas.

Estudios académicos confirman el efecto de los topes. Simone Cigna, de la Universitat Pompeu Fabra, estima que los alquileres de nuevos contratos son entre un 5,6% y un 6,7% más bajos de lo que serían sin la regulación, aunque advierte una reducción del 13%‑16% en los contratos de larga duración firmados cada trimestre. Los datos de Fedea muestran una caída del 22,2% en los anuncios de alquiler en la provincia de Barcelona entre 2024 y 2025, mientras que en Madrid la tendencia fue al alza.

Otro fenómeno relevante es el aumento de los contratos de temporada, que quedaron exentos del límite hasta enero de 2026. En la segunda mitad de 2025, representaron el 24% de los contratos nuevos, frente al 2%-5% anterior. El Sindicat de Llogateres señala una disminución del 40% en este tipo de contratos desde la regulación, lo que indica una posible fuga de oferta hacia el mercado informal.

En conclusión, la Ley de Vivienda ha logrado contener los precios de los alquileres nuevos en Barcelona, pero al mismo tiempo ha generado una menor rotación de contratos y una reducción de la oferta de pisos de mayor tamaño. El debate sobre cómo equilibrar la protección de los inquilinos y la disponibilidad de viviendas continúa, mientras el Gobierno central explora alternativas como la compra de viviendas a fondos de inversión.

Fuente: xataka

También te puede interesar

Focus Mode

Bloqueador de anuncios detectado

Apóyanos desactivando tu bloqueador de anuncios para este sitio.