La Sala Regional de Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF) dictó una sanción contra el caricaturista y monero Paco Navarrete, a quien se le acusó de ejercer violencia política de género contra la diputada de Morena Itzel Barrera. La resolución, emitida este viernes, obliga al autor a publicar una disculpa diaria durante quince días en sus redes sociales y lo inscribe en el Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política contra las Mujeres.
El caso se originó cuando Navarrete incluyó en su sección “La Resortera” del periódico del Grupo Reforma un cartón satírico publicado el 5 de febrero de 2025. En la pieza, utilizó una fotografía de Instagram de la diputada, donde se le ve de piernas, y separó la palabra “diputada” en sílabas para formar la expresión “di‑puta‑da”, lo que la legisladora calificó de sexualización y ataque de género. Itzel Barrera denunció que el uso de su imagen fuera de contexto vulnera su integridad y recordó que la libertad de expresión no autoriza el uso del cuerpo de las mujeres como arma política.
Navarrete defendió su trabajo alegando que la división de la palabra obedecía a limitaciones de espacio en la versión impresa y que en la versión digital la palabra aparece completa. Señaló que no existió intención subliminal, pues la sílaba “Di” sigue presente en ambas versiones. Además, el cartonista criticó el proceso judicial, argumentando que la notificación llegó apenas tres días antes del vencimiento del plazo para presentar defensa y que el procedimiento se prolongó más de un año y medio.
Diversos colegas del gremio periodístico interpretaron la sanción como un acto de censura y manifestaron su apoyo a Navarrete, mientras que el autor agradeció los mensajes de solidaridad. Por su parte, la diputada Itzel Barrera reiteró que la libertad de expresión es fundamental, pero que no debe convertirse en excusa para reproducir imágenes del cuerpo femenino con fines de intimidación o humillación.
La resolución del TEPJF subraya la creciente atención de las autoridades electorales a los casos de violencia política de género, una categoría que ha ganado relevancia tras la aprobación de la Ley Antimemes y otras normativas que buscan proteger a las mujeres en la esfera pública. La medida también envía un mensaje a los medios y creadores de contenido sobre los límites de la sátira cuando involucra a figuras femeninas.
Hasta la madrugada del viernes, Navarrete no había publicado la disculpa exigida, pues el tribunal aún no había notificado oficialmente la orden. La polémica continúa alimentando el debate sobre la línea entre la crítica política y el discurso de odio dirigido a las mujeres en México.
Fuente: Eluniversal