Rusia reveló un prototipo de tanque sin tripulación durante los ejercicios militares Centro‑2026, celebrados el 2 de octubre en la región de Cheliábinsk. El vehículo, basado en el chasis del T‑72B3M, fue exhibido ante el presidente Vladímir Putin y representa una evolución significativa en la manera de operar blindados. La empresa Uralvagonzavod, responsable de la fabricación, mostró dos versiones: una con módulo de combate tipo tanque y otra de tipo BMPT, diseñada para ofrecer fuego de apoyo a unidades de asalto.
El concepto, conocido en Rusia como BMPT “Terminator” y rebautizado como Spiridon en junio de 2026, se diferencia de un tanque tradicional porque elimina la torre alta y los puestos de comandante y artillero. En su lugar, se instaló una torre de perfil bajo que alberga el armamento y los sensores, mientras que la tripulación opera el vehículo desde una posición remota mediante un puesto de control externo. Esta arquitectura permite redistribuir componentes internos y reducir la firma visual del blindado.
El armamento del nuevo modelo incluye un cañón automático de calibre 125 mm y sistemas de armas auxiliares que pueden disparar cohetes o munición de alta cadencia. Además, el chasis conserva la pala frontal típica del T‑72, aunque los detalles de blindaje adicional y sensores aún no se han confirmado oficialmente. La capacidad de disparar sin un operador a bordo depende de una red de comunicaciones robusta que envía órdenes al vehículo y devuelve imágenes en tiempo real a los controladores.
El proyecto, llamado Shturm, fue iniciado en 2021 cuando el Ministerio de Defensa ruso firmó un contrato para desarrollar un prototipo de tanque operado a distancia. La idea original no era crear un solo vehículo, sino una familia de plataformas con distintas configuraciones de armamento, desde cañones de tubo corto hasta lanzadores de cohetes. Las pruebas de 2026 mostraron que al menos algunas de estas variantes ya están en fase de producción.
Expertos en defensa señalan que, aunque el sistema no es autónomo, su dependencia de enlaces de datos lo hace vulnerable a interferencias electrónicas y ciberataques. Sin embargo, la reducción del número de tripulantes a bordo disminuye el riesgo de bajas humanas y permite operar en entornos de alto riesgo, como zonas con intensa actividad de drones o misiles.
La aparición del “Terminator” ruso marca un paso importante en la modernización de los blindados y refleja la tendencia global de integrar sistemas de control remoto en plataformas militares. Si bien aún falta validar su desempeño en combate real, el prototipo ya plantea preguntas sobre el futuro de la guerra terrestre y la necesidad de adaptar doctrinas y entrenamientos a estas nuevas tecnologías.
Fuente: xataka