Inicio EconomíaSant Antoni de Portmany: entre la fiesta, el lujo y la crisis de la vivienda

Sant Antoni de Portmany: entre la fiesta, el lujo y la crisis de la vivienda

por editor
0 comentarios

Sant Antoni de Portmany, municipio de más de 29 mil habitantes en la costa oeste de Ibiza, ha sido durante años sinónimo de sol, playas y fiestas desenfrenadas. Hoy la localidad enfrenta un dilema triple: quiere dejar atrás la reputación de “turismo de borrachera”, impulsa una oferta hotelera de lujo y, al mismo tiempo, sus residentes sufren el fuerte encarecimiento de la vivienda.

El ayuntamiento, encabezado por el alcalde Marcos Serra, apuesta por una transformación estructural. En los últimos años se han inaugurado varios hoteles de cinco estrellas, como el complejo OKU, y se ha potenciado la presencia de alojamientos de cuatro estrellas, con el objetivo de atraer a un turismo más selectivo que valore paisajes, cultura y gastronomía. Serra ha señalado que la ciudad se está reinventando, no solo con nuevos edificios, sino también con iniciativas como el mural “Arcoíris infinito” del artista Okuda, destinado a suavizar la imagen de la zona de West End, conocida por su ambiente nocturno y pubs.

Paralelamente, el municipio ha puesto en marcha un programa de ayudas para remodelar locales en la Zona de Protección Acústica Especial, intentando convertir pubs y discotecas en comercios y restaurantes de mayor calidad. En 2025 se inauguró un nuevo bulevar peatonal que busca crear un espacio más amigable para residentes y turistas, fomentando la convivencia y reduciendo el ruido.

Sin embargo, la estrategia de lujo no ha resuelto el problema de la vivienda. Según datos de Pisos.com, Sant Antoni se ubica entre las 25 localidades más caras de España, con un precio medio de 7.110 euros por metro cuadrado. El alquiler también es elevado: la media mensual ronda los 1.009 euros, y para contratos recién firmados supera los 1.300 euros. La rentabilidad del arrendamiento supera el 5 % anual, lo que incentiva a los propietarios a alquilar en lugar de vender.

Los indicadores inmobiliarios confirman la tendencia alcista. Fotocasa registra una subida interanual del 16,9 % en el precio de compraventa entre octubre de 2023 y 2024, pasando de 6.465 a 7.470 euros por metro cuadrado. Idealista muestra un aumento similar, aunque más moderado. Este encarecimiento amenaza a los trabajadores del sector turístico, que cada vez más se ven obligados a vivir en parques de caravanas o a desplazarse a municipios vecinos.

Los críticos advierten que la apuesta por un turismo “instagrameable” podría empeorar la crisis habitacional, al atraer a compradores e inversores externos que elevan aún más los precios. La pregunta que queda es si Sant Antoni logrará equilibrar la transformación de su imagen con políticas de vivienda que garanticen que sus propios habitantes puedan seguir viviendo en la isla que tanto promocionan.

En conclusión, Sant Antoni de Portmany se encuentra en una encrucijada: mientras se aleja de la fama de fiesta desenfrenada y se posiciona como destino de lujo, debe enfrentar una realidad inmobiliaria que pone en riesgo la permanencia de su población local.

Fuente: xataka

También te puede interesar

Focus Mode

Bloqueador de anuncios detectado

Apóyanos desactivando tu bloqueador de anuncios para este sitio.