Xalapa se vistió de colores y aromas este 2 de noviembre para honrar a los difuntos en la tradicional celebración del Día de Muertas. Familias de toda la ciudad reunieron ofrendas en hogares, panteones y plazas, colocando flores de cempasúchil, velas, calaveras de azúcar y fotografías de sus seres queridos. La atmósfera se llenó de música de marimba y cantos de “La Llorona”, mientras los visitantes recorrían los recorridos culturales organizados por el Ayuntamiento. Cada altar contó una historia única, mezclando símbolos prehispánicos con costumbres católicas, demostrando la riqueza sincrética de la cultura veracruzana.
Las autoridades municipales reforzaron la seguridad en los cementerios y en el Centro Histórico, donde se concentró la mayor afluencia de público. Se instalaron puestos de información, sanitarios portátiles y personal de emergencias para atender cualquier eventualidad. Además, el gobierno local ofreció talleres gratuitos sobre la elaboración de papel picado y la preparación de pan de muerto, fomentando la participación de jóvenes y turistas. Estas acciones buscan preservar la tradición y evitar incidentes que en años anteriores se habían reportado, como robos de flores y consumo excesivo de alcohol.
El turismo cultural también recibió un impulso importante. Según datos del Consejo de Promoción Turística de Veracruz, la ciudad recibió más de 25,000 visitantes extranjeros y nacionales durante el fin de semana de la festividad. Hoteles y restaurantes reportaron un aumento del 30% en la ocupación y ventas, impulsados por la demanda de platillos típicos como el mole de olla y el tamal de cazuela. Guías locales ofrecieron recorridos temáticos que incluían la visita a la Catedral de Xalapa, donde se celebró una misa especial dedicada a los fieles difuntos.
En el ámbito académico, la Universidad Veracruzana organizó una serie de conferencias y exposiciones sobre la historia del Día de Muertas. Expertos en antropología y arte discutieron la evolución del rito desde la época prehispánica hasta su reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Los estudiantes participaron activamente, presentando proyectos de investigación que exploran la relación entre la muerte y la identidad mexicana.
A pesar del ambiente festivo, algunos residentes expresaron preocupación por el impacto ambiental de los desechos generados. Organizaciones ecologistas lanzaron campañas de reciclaje de papel picado y de recolección de residuos en los cementerios. La municipalidad anunció la instalación de contenedores de separación de residuos en los principales puntos de la celebración, con el objetivo de reducir la huella ecológica del evento.
El Día de Muertas en Xalapa demostró una vez más la capacidad de la comunidad para mantener vivas sus tradiciones, al tiempo que incorpora medidas de seguridad, turismo responsable y conciencia ambiental. La combinación de rituales ancestrales y modernidad seguirá marcando la identidad cultural de la capital veracruzana en los próximos años.
Fuente: Diario de Xalapa