Dos explosiones resonaron en la madrugada del sábado en la capital saudí, Riad, mientras la defensa civil activaba su sistema de alerta temprana para advertir a la población de una posible amenaza. Según informó la AFP, los estallidos se produjeron en un contexto de creciente tensión entre Arabia Saudí y los hutíes, milicia yemení respaldada por Irán que ha intensificado sus ataques contra el Reino en los últimos meses.
El portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudí, Turki al‑Malki, confirmó que las defensas aéreas del país lograron interceptar y destruir un misil balístico lanzado desde Yemen hacia Riad. En la misma declaración, añadió que también se había abatido un dron no tripulado en la Provincia Oriental, lo que indica una operación coordinada de la milicia hutí contra objetivos estratégicos saudíes.
La coalición, que incluye a varios estados del Golfo y a los Estados Unidos, había advertido previamente que los hutíes estaban incrementando el uso de misiles de corto y medio alcance, así como de drones, para intentar vulnerar la seguridad del reino. Esta interceptación marca la segunda gran acción defensiva en menos de una semana, después del ataque con misiles que impactó el Aeropuerto Internacional de Riad a principios de mes, el más letal registrado en años.
Las autoridades saudíes subrayan que el sistema de alerta temprana, implementado tras los primeros incidentes de 2024, permite notificar rápidamente a los residentes y reducir el riesgo de víctimas civiles. Sin embargo, la población sigue viviendo bajo la constante amenaza de nuevos ataques, lo que ha generado preocupación en la comunidad internacional sobre la estabilidad de la región.
Expertos en seguridad consideran que la capacidad de los hutíes para lanzar misiles balísticos y operar drones a larga distancia refleja una evolución en su arsenal, alimentada por el apoyo iraní. Este escenario complica los esfuerzos diplomáticos para lograr una solución al conflicto en Yemen, que ya lleva más de ocho años devastando a millones de personas.
Mientras tanto, el gobierno saudí ha reiterado su compromiso de defender su soberanía y proteger a sus ciudadanos, prometiendo reforzar la vigilancia aérea y colaborar estrechamente con sus aliados. La comunidad internacional observa con atención, pues cualquier escalada podría desencadenar una respuesta militar más amplia en el ya volátil Oriente Próximo.
En conclusión, la rápida intercepción del misil y del dron demuestra la eficacia de los sistemas de defensa saudíes, pero también evidencia la persistente amenaza que representan los hutíes respaldados por Irán, manteniendo a la región en un estado de alta alerta.
Fuente: Dw