Tras el escrutinio de más del 60 % de los centros de votación, el organismo Elections Alberta informó que el 76 % de los habitantes de la provincia canadiense se pronunciaron en contra de iniciar el proceso de secesión. Con 1 184 018 votos a favor de permanecer dentro de la federación y 373 053 que apoyaron un futuro referéndum vinculante, la decisión quedó clara y fue anunciada a las 02:51 hora local (08:51 GMT). Los resultados provisionales, publicados este martes 20 de octubre de 2026, confirman la tendencia que mostraban las encuestas previas, donde menos de una cuarta parte de los albertinos expresaba deseos de independencia.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, celebró la victoria del “NO” en un comunicado oficial, resaltando que los ciudadanos de Alberta eligieron la unidad y la colaboración mutua. Carney subrayó que, aunque aún se están verificando diez preguntas sometidas a votación, el rechazo a la separación permitirá al país avanzar con “un propósito renovado y una gran ambición”. Por su parte, la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, también votó contra la independencia y explicó que convocó el referéndum para poner fin a una cuestión que había polarizado a la provincia durante años.
La campaña a favor de la unidad contó con el apoyo de grupos como Forever Canadian, cuyo director, Thomas Lukaszuk, describió el entusiasmo de los votantes como “increíble”. Más de 1,4 millones de los 3,1 millones de electores habilitados emitieron su voto por adelantado, lo que refleja una alta participación ciudadana en un tema de gran relevancia política y económica. La provincia alberga la cuarta mayor reserva probada de petróleo del mundo, lo que ha alimentado tensiones con el gobierno federal por políticas energéticas y climáticas.
El contexto internacional añadió más complejidad al proceso. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había manifestado su apoyo a la causa separatista, mientras que Elon Musk, afín a la agenda trumpista, sugirió en la red social X que Alberta “debería separarse”. Estas declaraciones fueron recibidas con recelo por los líderes canadienses, que consideraron la interferencia externa como un intento de desestabilizar la unidad nacional.
Según la primera ministra Smith, la responsabilidad de alimentar el sentimiento separatista recae en el anterior gobierno federal liderado por Justin Trudeau, a quien acusa de intentar frenar la producción petrolera para impulsar su agenda climática. La disputa sobre el sector energético sigue siendo el eje central del debate, y el rechazo al referéndum podría indicar que la población prefiere buscar soluciones dentro del marco federal.
En conclusión, el rechazo al proceso de secesión en Alberta no solo mantiene la integridad territorial de Canadá, sino que también envía un mensaje claro a los actores externos que intentan influir en la política interna del país. La provincia ahora deberá enfocarse en negociar sus intereses energéticos con Ottawa, mientras que el gobierno federal celebra una victoria política que refuerza la cohesión nacional.
Fuente: Dw