LG presentó su nuevo televisor OLED evo W6, la última pieza de la familia “Wallpaper” que busca desaparecer en la pared. Con un grosor de apenas 9 milímetros, el modelo supera incluso a los anteriores de la serie, convirtiéndose en una de las pantallas más delgadas del mercado. La propuesta no es solo estética: la empresa surcoreana ha rediseñado la arquitectura interna para trasladar casi todas las conexiones a una caja externa, lo que permite una instalación casi sin cables en el salón.
El dispositivo externo, llamado Zero Connect, llegó por primera vez con la serie M y ahora se incluye en el W6. Esta caja alberga puertos HDMI, antena, LAN y otros, y se comunica con la pantalla a 60 Hz mediante una señal inalámbrica. La única conexión que queda en el televisor es la alimentación eléctrica, lo que elimina la típica maraña de cables detrás de la pantalla. La caja puede ubicarse a hasta diez metros de la TV si está frente a ella, o a cinco metros en posición lateral.
En cuanto a imagen, el W6 comparte el panel OLED evo+ de cuarta generación con el OLED evo G6, incluido el procesador α11 AI Gen3. Este chip, con una NPU avanzada, gestiona reducción de ruido, reconocimiento de objetos y ajuste automático de color, brillo y sonido. Además, incorpora un sistema antirreflejos que dispersa el 99,7 % de la luz reflejada sin sacrificar contraste ni saturación, ideal para salas luminosas o con ventanales amplios.
El sonido también ha sido potenciado: a pesar de su delgadez, el televisor monta altavoces 4.2 con 60 W de potencia y soporte para Dolby Atmos. En el ámbito del gaming, ofrece tiempo de respuesta de 0,1 ms, tasa de refresco variable de hasta 165 Hz en 4K y compatibilidad con NVIDIA G‑Sync y AMD FreeSync Premium, lo que lo posiciona como una opción atractiva para jugadores exigentes.
El software corre bajo webOS 26, con IA integrada que permite reconocimiento de voz por usuario (Voice ID) y la asistencia de Google Gemini para búsquedas. Cuando la pantalla está apagada, LG propone usar la aplicación Gallery+ para convertirla en un cuadro de arte con más de 5 000 obras, aunque el catálogo completo requiere suscripción.
En España, el OLED evo W6 de 77 pulgadas está disponible por 4.093,40 €, mientras que la versión de 83 pulgadas cuesta 5.491,58 €. Con su diseño ultra delgado, conexión inalámbrica y calidad de imagen premium, LG busca redefinir la experiencia de ver televisión, convirtiendo el televisor en un elemento casi invisible dentro del hogar.
Fuente: xataka