Toyota anunció el 5 de noviembre de 2026 la creación de Toyota Robotics, una nueva unidad que iniciará operaciones el 1 de enero de 2027 bajo la supervisión directa de la casa matriz. A cargo estará Takefumi Shiga, actual responsable de producción, quien sumará a sus funciones la dirección de este proyecto. La meta es concentrar en un solo organismo los conocimientos, profesionales y recursos de robótica que hasta ahora estaban dispersos en distintos departamentos, con el fin de acelerar su aplicación práctica, comercialización y despliegue.
Esta iniciativa forma parte de una reorganización más amplia que incluye un grupo de filosofía y formación liderado por Akio Toyoda, presidente del consejo, para transmitir la experiencia industrial de Toyota a las próximas generaciones. La empresa cuenta con 60 plantas y alrededor de 18,000 trabajadores especializados, cuyas habilidades y datos de producción serán la base para desarrollar nuevas soluciones robóticas y enseñar a las máquinas técnicas propias de sus operarios.
Toyota estima que entre 2028 y 2040 su ecosistema industrial requerirá unos 400,000 robots, 150,000 para sus propias instalaciones y filiales, y 250,000 para proveedores. Estas cifras incluyen tanto la sustitución de equipos obsoletos como la incorporación de nuevas tecnologías de automatización, aunque no representan ventas previstas exclusivamente de Toyota Robotics. La compañía también calcula que la renovación de equipos y plantas podría costar alrededor de un billón de yenes anuales, un gasto que no está destinado exclusivamente a la nueva división.
El plan no se limita a usar robots internamente; la empresa pretende comercializar las soluciones desarrolladas. Primero perfeccionará la tecnología dentro de sus propias líneas de producción y luego la ofrecerá a otras industrias manufactureras, con la posibilidad de expandirla a aplicaciones cotidianas. Toyota proyecta un crecimiento sostenido de este negocio a partir de 2030, aunque aún no ha anunciado productos concretos ni fechas de lanzamiento.
El proyecto se apoya en años de investigación en robótica de asistencia, como el prototipo ELEY, y en colaboraciones con Boston Dynamics para el humanoide Atlas. Además, Walden Robotics, spin‑off del Toyota Research Institute, ya opera robots en una planta norteamericana desde febrero de 2026. Sin embargo, aún no está claro cuáles de esas iniciativas pasarán a depender de Toyota Robotics.
El desafío será trasladar la experiencia de fabricación de automóviles a un mercado donde el éxito de los robots no está garantizado. Conocer de primera mano los problemas que busca resolver le da una ventaja, pero deberá demostrar que sus soluciones son útiles para clientes de sectores distintos. La nueva unidad representa, más que un cambio administrativo, un intento de convertir capacidades tecnológicas e industriales en una línea de negocio independiente que podría redefinir el futuro de la compañía.
Fuente: xataka