Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, era la copiloto del Learjet 60 que se estrelló este domingo en el condado de Palm Beach, Florida, dejando sin vida a las nueve personas a bordo. Proveniente de una familia brasileña, obtuvo su licencia de piloto privado a los 17 años y acumuló más de 1,300 horas de vuelo, un récord impresionante para su edad. El avión había partido de Austin, Texas, con destino a las Bahamas cuando, según la FAA, empezó a enfrentar hielo y turbulencia moderada sobre la zona residencial de Greenacres.
En las grabaciones de la comunicación con el control de tráfico aéreo, se escuchó a Filgueiras pronunciar un angustioso “Mayday, mayday” y describir la caída del aparato a 10,000 pies por minuto, luego a 20,000 pies por minuto, indicando una pérdida de control total. A los pocos segundos, el controlador intentó restablecer contacto, pero la respuesta nunca llegó. El jet impactó la calle Military Trail alrededor de las 12:50 hora local, creando un cráter del tamaño de un pequeño estadio y una bola de fuego que iluminó el vecindario.
Los residentes de la zona describieron el suceso como “como si cayera un misil”. Anthony Blackmon, que se encontraba a 150 metros del lugar, relató que los escombros cayeron sobre su casa y que la carretera quedó envuelta en llamas. Otro vecino, Roger Forcelle, sintió el avión pasar justo sobre su vivienda antes de estrellarse, provocando temblores que sacudieron varias casas. Las autoridades informaron que la infraestructura local, incluidas tuberías de agua y redes eléctricas, resultó gravemente dañada, y que la vía permanecerá cerrada al menos 30 días para la reconstrucción.
El accidente ocurrió a escasos 14 kilómetros de la residencia de Mar-a-Lago, la finca del expresidente Donald Trump, lo que ha añadido un componente político al relato. El gobernador de Florida, Ron DeSants, calificó el hecho de “una explosión enorme con escombros volando por todas partes” y expresó su solidaridad con las familias. Por su parte, el secretario de Transporte de EE. UU., Sean Duffy, anunció la movilización de un equipo de la FAA para colaborar con la Junta Nacional de Seguridad del Transporte en la investigación.
La madre de Nathalia, Camila Corteleti, recordó que su hija siempre había sentido una profunda pasión por la aviación, describiéndola como una joven a la que “le encantaba la libertad” y que disfrutaba ver el mundo desde las alturas. En una entrevista de 2023, Filgueiras había comentado con orgullo su licencia, aunque aún no conducía un automóvil, lo que generaba risas entre sus compañeros. La familia, visiblemente afectada, pidió privacidad y rezó por los fallecidos, mientras la comunidad local lucha por procesar la magnitud de la tragedia.
Las imágenes y videos que circulan en redes sociales muestran el momento del impacto, aunque la BBC no ha verificado su autenticidad. El accidente ha reavivado el debate sobre la seguridad de los vuelos privados en condiciones meteorológicas adversas y la necesidad de protocolos más estrictos para evitar incidentes similares en el futuro.
Fuente: Bbc