Decenas de ciudadanos se congregaron este sábado en el Monumento al General Lázaro Cárdenas, en Uruapan, Michoacán, para recordar el primer aniversario del asesinato del exalcalde Carlos Manzo. Ataviados de mantas blancas y sombreros de distintos estilos, símbolo del movimiento que él fundó, los manifestantes portaron pancartas con consignas como “Ni miedo ni silencio, Morelia exige paz” y “Uruapan merece paz y justicia”. La concentración marcó el inicio de la Marcha Ciudadana por la Justicia y la Paz, un recorrido que partirá del monumento y se dirigirá al centro histórico donde se develará una estatua en honor al fallecido.
La agenda de la marcha incluye la exigencia de mayor seguridad en la región, tras la creciente ola de violencia que ha afectado a Michoacán en los últimos años. Organizada por Grecia Quiroz, viuda de Manzo y actual alcaldesa de Uruapan, la protesta busca presionar a las autoridades estatales y federales para que esclarezcan el homicidio ocurrido el 1 de noviembre de 2025 en la Plaza Morelos, durante el Festival de las Velas. Participantes de Morelia y de otras ciudades del estado se sumaron al llamado, demostrando la amplitud del reclamo social.
Los asistentes portaron mantas blancas con letras negras y algunas decoradas con palomas de la paz, mientras otros mostraron camisetas con la imagen de Manzo abrazando a su hijo. Entre los lemas escuchados se destacaron “Grecia, no estás sola”, “Fuera Morena” y “Justicia”, reflejando tanto el dolor personal como la crítica política hacia los partidos en el poder. La presencia de jóvenes y familias subraya que la demanda de justicia trasciende generaciones.
El recorrido previsto culminará en el centro de Uruapan, donde se instalará la estatua del exalcalde, coincidiendo con las celebraciones del Día de Muertos y el Festival de las Velas. Autoridades locales prometieron reforzar la seguridad durante la marcha y anunciarán, en los próximos días, nuevas acciones para combatir la delincuencia organizada que ha cobrado varias vidas en la zona.
A un año del crimen, la comunidad sigue sin respuestas concretas y mantiene viva la memoria de Carlos Manzo, quien había sido un referente político y social en la región. La movilización busca no solo honrar su legado, sino también impedir que el silencio y el miedo vuelvan a imperar en Michoacán. Los organizadores esperan que la presión social obligue a las fuerzas del orden a acelerar la investigación y a presentar cargos claros contra los responsables.
Mientras tanto, la ciudadanía de Uruapan continúa demandando paz y justicia, recordando que la violencia no debe ser la respuesta a los problemas de seguridad. La marcha de este sábado se inscribe en una serie de protestas que se han registrado en varios municipios michoacanos, señalando una creciente conciencia colectiva y una exigencia de cambios estructurales en la política de seguridad del estado.
Fuente: Eluniversal