En los refugios de la entidad veracruzana, cientos de caninos permanecen años sin ser adoptados, y algunos llegan a vivir hasta quince años entre rejas y jaulas. Según datos de la Sociedad Protectora de Animales de Veracruz, el número de animales bajo custodia ha aumentado un 27% en los últimos cinco años, mientras que la tasa de adopción apenas sube al 12%. Este desequilibrio se debe, en parte, a la falta de campañas de concientización y a la escasa infraestructura de los albergues, que a menudo carecen de recursos para ofrecer atención veterinaria adecuada.
Los testimonios de los encargados de los refugios revelan una cruda realidad: muchos perros llegan abandonados o entregados por sus dueños por problemas económicos. Sin embargo, una vez dentro, la falta de espacio impide una gestión eficaz de los procesos de adopción. “Tenemos más de 300 perros, pero solo podemos mostrar a 30 o 40 cada semana”, comenta María González, directora del albergue municipal de Xalapa. La escasez de voluntarios y la limitada difusión en medios locales agravan la situación, dejando a los animales en un limbo de espera.
El problema no se limita a la falta de hogares; también hay casos de adopciones que terminan en devolución. Organizaciones de defensa animal señalan que entre los perros adoptados en los últimos tres años, aproximadamente el 18% fueron devueltos, a menudo por falta de información sobre el cuidado responsable. Estas devoluciones generan un círculo vicioso: los animales vuelven a los refugios, se les marca como “problemáticos” y pierden oportunidades de ser adoptados nuevamente.
Ante este escenario, activistas y autoridades locales han propuesto medidas para revertir la tendencia. Entre las propuestas se incluyen la creación de un registro único de animales en adopción, incentivos fiscales para familias que adopten, y la ampliación de los albergues con áreas de juego y entrenamiento. Además, se plantea la implementación de campañas educativas en escuelas y comunidades para fomentar la tenencia responsable y el respeto hacia los animales.
A nivel nacional, el Instituto Nacional de los Derechos del Animal ha anunciado un programa piloto que financiará la modernización de albergues en cinco estados, incluido Veracruz. El objetivo es dotar a los refugios de instalaciones sanitarias, personal capacitado y sistemas de seguimiento de adopciones. Si bien el proyecto aún está en fase de planificación, expertos consideran que podría reducir la mortalidad de los perros en un 30% en los próximos diez años.
Mientras se esperan respuestas institucionales, la ciudadanía puede contribuir de forma directa: donaciones de alimentos, tiempo como voluntario y la difusión de perros en adopción a través de redes sociales. Cada acción, por pequeña que parezca, suma para romper el ciclo de abandono y darles a estos animales la oportunidad de vivir en un hogar que les brinde amor y seguridad.
Fuente: Diario de Xalapa