El presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se encontraron el domingo en Abu Dabi, confirmaron este lunes los gobiernos de ambos países. La cita, que había sido anticipada por medios israelíes, marcó la primera visita oficial de Netanyahu a los Emiratos desde la firma de los Acuerdos de Abraham en 2020. La agencia oficial de noticias de EAU, WAM, informó que los líderes abordaron “las relaciones bilaterales” y discutieron “formas de reforzarlas y desarrollarlas”.
Según un comunicado de la oficina del primer ministro, la reunión se centró en “el fortalecimiento de las relaciones entre ambos países y en los retos regionales”. Entre los temas prioritarios estuvo la seguridad frente a la amenaza de Hamás, que sigue siendo una preocupación central para Israel. La visita también sirvió para evaluar la cooperación económica y tecnológica, áreas que ambos gobiernos buscan expandir tras la normalización diplomática.
La agenda se vio envuelta en polémica cuando el servicio de seguridad interior israelí presentó una demanda contra una cadena de televisión que había informado, la víspera de la visita, que el viaje de Netanyahu tenía como objetivo obligar a Bin Zayed a desmentir un supuesto informe de los Emiratos sobre un ataque inminente de Hamás antes del 7 de octubre de 2023. Netanyahu ha rechazado esas afirmaciones, calificándolas de falsas y asegurando que su desplazamiento responde a la consolidación de la alianza estratégica.
El contexto de la reunión se inscribe en una serie de tensiones regionales que incluyen la guerra en Gaza y la creciente influencia de Irán. Desde la normalización, Israel y los Emiratos han intensificado la cooperación en inteligencia, defensa y comercio, y esta visita subraya la intención de ambos gobiernos de presentar un frente unido ante los desafíos del Medio Oriente.
Expertos en política exterior señalan que el encuentro refuerza la arquitectura de paz iniciada por los Acuerdos de Abraham, pero advierten que cualquier escalada en el conflicto con Hamás podría poner a prueba la solidez de la relación. Asimismo, la colaboración en energía renovable y tecnología de agua desalinizada se perfila como un eje de desarrollo mutuo a largo plazo.
En conclusión, la reunión entre Netanyahu y Bin Zayed no solo consolida la alianza bilateral, sino que también envía un mensaje claro a la comunidad internacional: los Emiratos y Israel están dispuestos a profundizar su cooperación en seguridad y desarrollo, pese a la volatilidad de la región.
Fuente: Dw