España presentó esta semana el plan IA360, una hoja de ruta que busca posicionar al país como referente europeo en inteligencia artificial. El proyecto contempla una inversión pública-privada de hasta 5.000 millones de euros para construir una “gigafactoría” de chips aceleradores, con capacidad para 100.000 unidades y una fecha estimada de puesta en marcha entre 2028 y 2029. Además, se asignarán 600 millones de euros para impulsar la adopción de IA en 25.000 empresas, y se crearán modelos propios, programas de formación y un asistente de IA integrado a la plataforma Mi Carpeta Ciudadana.
El nuevo esquema se apoya en la experiencia de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial de 2020, que también destinó 600 millones de euros a investigación, talento y digitalización. Sin embargo, a seis años de aquel intento, la Comisión Europea señala que España aún no aprovecha plenamente sus recursos ni acelera la adopción empresarial. El plan IA360 intenta corregir esas deficiencias, pero su éxito dependerá de la ejecución concreta de los proyectos anunciados.
Entre los logros alcanzados desde 2020 destacan la puesta en marcha del superordenador MareNostrum 5 y la selección de Barcelona como sede de una de las siete primeras factorías europeas de IA. También se ha creado la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), pionera en Europa. No obstante, la agencia aún no ha auditado algoritmos críticos ni ha abierto expedientes relevantes, limitándose a publicar guías y operar un Laboratorio de Ideas.
El modelo soberano español, ALIA‑40B, también genera dudas. Presentado en 2025 antes de completar su entrenamiento, el modelo carece de una infraestructura pública de inferencia que permita su uso a gran escala. Esto evidencia la brecha entre la intención política y la capacidad técnica disponible.
El proyecto de la gigafactoría es el punto más llamativo del plan, pero aún no cuenta con adjudicación definitiva. El gobierno aprobó en junio una inversión de 719 millones de euros a través de la SETT para participar en el consorcio, pero el proyecto debe ganar la convocatoria europea EuroHPC para asegurar su viabilidad. Las obras están previstas para iniciar en febrero de 2027, con apertura en 2028, siempre que se garantice el financiamiento.
A pesar de los retrasos, el plan IA360 incluye propuestas interesantes, como el contrato social que reunirá a empresas, sindicatos y administraciones para gestionar el impacto laboral de la IA. Si estas iniciativas se materializan, España podría cerrar la brecha con otras potencias y consolidarse como líder en la era digital.
Fuente: Xataka