La Comisión de Economía, Comercio y Competitividad de la Cámara de Diputados aprobó este martes el dictamen que reforma la Ley Federal del Derecho de Autor. La iniciativa, impulsada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, busca que las plataformas digitales asuman una responsabilidad secundaria frente a la piratería en línea. Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil ya la catalogan como la “Ley Antimemes” debido al temor de que se impongan filtros automáticos que limiten la libertad de expresión.
El proyecto modifica el artículo 114 Octies y crea los artículos 114 Nonies y 232 Septies, introduciendo de forma explícita la figura de responsabilidad secundaria para los Proveedores de Servicios de Internet (ISP) y las redes sociales. Con ello, las empresas tecnológicas deberán establecer políticas públicas que permitan suspender o cancelar el servicio de usuarios que reincidan en la violación de derechos de autor, bajo sanciones que pueden llegar a ser muy gravosas.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) será el organismo encargado de aplicar las multas, que podrán alcanzar hasta 40,000 unidades de medida y actualización (UMA), equivalentes a más de 4.3 millones de pesos. Las plataformas que no eliminen el contenido infractor de manera expedita se considerarán corresponsables y podrán ser sancionadas con esas cifras. Además, la reforma endurece los controles sobre el uso no autorizado de rostros, voces o imágenes alteradas mediante inteligencia artificial.
El Gobierno Federal defiende la medida argumentando que es necesaria para combatir la piratería masiva y armonizar la normativa mexicana con los compromisos del T-MEC. No obstante, colectivos de derechos digitales y la organización internacional ARTICLE 19 han encendido las alarmas, advirtiendo que la normativa podría obligar a las plataformas a aplicar filtros automáticos de monitoreo masivo.
Los expertos señalan que, para evitar las multas, las empresas podrían eliminar preventivamente contenidos legítimos como memes, sátiras, parodias o críticas políticas que utilicen fragmentos protegidos. Esta práctica, según los analistas, limitaría gravemente la cultura digital y la libertad de expresión en México, generando un clima de autocensura en la red.
El dictamen se aprobó sin debate en comisiones con 18 votos a favor y seis en contra, y fue remitido al Pleno de la Cámara de Diputados para su discusión final. La controversia sigue abierta y los grupos de la sociedad civil exigen la apertura de espacios de diálogo antes de que la reforma se convierta en ley.
Fuente: Eluniversal