El Instituto Veracruzano de Salud Mental (IVSM) informó este lunes un incremento significativo en la demanda de urgencias para menores que presentan pensamientos suicidas, riesgo de autolesión y conductas autodestructivas. Los datos, recopilados durante los últimos seis meses, revelan que los casos de adolescentes en crisis han aumentado un 27% respecto al mismo periodo del año anterior. El IVSM atribuye este fenómeno al uso intensivo de redes sociales y dispositivos móviles, que según expertos, favorecen la exposición a contenidos dañinos y la presión de la comparación constante.
Los profesionales de la salud mental subrayan que la interacción constante en plataformas como TikTok, Instagram y Snapchat puede generar ansiedad, depresión y una sensación de aislamiento, especialmente en usuarios entre 12 y 17 años. “Los algoritmos priorizan contenido sensacionalista y, en ocasiones, glorifican conductas autolesivas, lo que resulta peligroso para mentes vulnerables”, explicó la psicóloga del instituto, Dra. Laura Méndez. Además, el acceso ilimitado a los celulares dificulta la detección temprana de señales de alerta por parte de padres y docentes.
Ante esta situación, el IVSM ha lanzado una campaña de prevención que incluye talleres para padres, capacitación a maestros y la distribución de guías de uso responsable de internet. La iniciativa busca enseñar a identificar signos de alarma, como cambios bruscos en el estado de ánimo, aislamiento social y publicaciones con mensajes de desesperanza. Asimismo, se promueve la configuración de filtros de contenido y la limitación de tiempo de pantalla, medidas que, según la institución, pueden reducir el riesgo de conductas suicidas.
El gobierno estatal ha respondido con la propuesta de una normativa que obligue a las plataformas digitales a implementar mecanismos de detección de contenido autodestructivo y a ofrecer recursos de ayuda inmediata. La propuesta, aún en discusión en la Asamblea, contempla sanciones para aquellas empresas que no cumplan con los estándares de protección infantil. Mientras tanto, organizaciones no gubernamentales como “Jóvenes sin Tragedia” ofrecen líneas de apoyo telefónico y chat en línea, disponibles las 24 horas.
Expertos internacionales coinciden en que la combinación de factores tecnológicos y sociales requiere una respuesta integral. Estudios recientes de la Universidad de Harvard indican que la intervención temprana, acompañada de educación digital, reduce en un 40% la probabilidad de conductas suicidas en adolescentes. Por ello, la comunidad educativa de Veracruz está llamada a colaborar estrechamente con autoridades sanitarias para crear entornos seguros tanto en la escuela como en el hogar.
En conclusión, el alza de casos de salud mental entre menores en Veracruz pone de relieve la urgencia de políticas públicas y acciones preventivas centradas en el uso responsable de la tecnología. La colaboración entre instituciones, familias y plataformas digitales será clave para revertir esta tendencia y proteger la vida de los jóvenes.
Fuente: Diario de Xalapa