El médico veterinario Eliud Miguel Hernández, especialista en salud animal, reiteró la importancia de la esterilización como medida preventiva para perros y gatos. Según el profesional, el procedimiento no solo controla la reproducción, sino que también reduce significativamente la incidencia de enfermedades graves como el cáncer de mama, el piometra y los trastornos prostáticos. Además, la esterilización disminuye el riesgo de infecciones uterinas y de tumores testiculares, que son causas comunes de mortalidad en mascotas no castradas. Estas ventajas sanitarias se traducen en una mejor calidad de vida y menores gastos veterinarios a largo plazo.
En México, se estima que cientos de miles de animales llegan a los refugios cada año, muchos de ellos sin haber sido esterilizados. La falta de control reproductivo genera una sobrepoblación que termina en situaciones de calle, donde los animales enfrentan hambre, enfermedades y maltrato. Hernández señaló que la esterilización es una herramienta eficaz para romper este ciclo, ya que reduce la cantidad de camadas no deseadas y, por ende, la presión sobre los centros de adopción. El veterinario añadió que, al disminuir la población callejera, también se reducen los riesgos de transmisión de zoonosis a la población humana.
El procedimiento es seguro y se realiza bajo anestesia general, con una recuperación rápida que suele durar entre 24 y 48 horas. Los dueños deben seguir las indicaciones postoperatorias, como limitar la actividad física y observar la zona de incisión para prevenir infecciones. Hernández explicó que, aunque el costo de la cirugía puede variar, existen programas municipales y organizaciones no gubernamentales que ofrecen la esterilización a bajo costo o incluso de forma gratuita, con el objetivo de fomentar la práctica entre la ciudadanía.
Los beneficios van más allá de la salud física. La esterilización también influye en el comportamiento de los animales; los machos castrados tienden a ser menos agresivos y a reducir marcaje territorial, mientras que las hembras esterilizadas no presentan el celo, lo que evita el estrés asociado a este ciclo. Estas mejoras conductuales facilitan la convivencia entre mascotas y familias, y disminuyen los conflictos con vecinos.
Expertos en salud pública recomiendan que la esterilización se realice antes de que los animales alcancen la madurez sexual, idealmente entre los seis y nueve meses de edad. Esta ventana temprana maximiza la protección contra enfermedades hormonales y reproductivas. En caso de animales adultos, el procedimiento sigue siendo beneficioso, aunque el riesgo de complicaciones puede ser ligeramente mayor.
En conclusión, la esterilización se posiciona como una estrategia integral que protege la salud de perros y gatos, controla la sobrepoblación y mejora la convivencia social. Hernández invita a los dueños a informarse y a aprovechar los recursos disponibles, recordando que una decisión responsable hoy puede salvar vidas mañana.
Fuente: Diario de Xalapa