Una empresa organizadora de conciertos en la península de Yucatán pidió disculpas públicas este viernes después de que sus fiestas de música electrónica en cenotes generaran un fuerte rechazo social y científico. Mérida Worldwide, responsable de varios eventos recientes, reconoció en sus redes sociales que la decisión de amplificar sonido en esos ecosistemas vulnerables fue “irresponsable” y prometió no repetirla.
El Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) había alertado que la vibración y el ruido pueden afectar gravemente a especies fotofóbicas, como ciertos anfibios y peces que dependen de la oscuridad, así como dañar formaciones de estalactitas. Además, el derrame de residuos y la posible contaminación del agua ponen en riesgo al acuífero maya, la principal fuente de agua dulce de la región.
Ante la presión de activistas, académicos y la comunidad local, la compañía anunció un plan de acción que incluye la prohibición total de eventos con música amplificada en cenotes y en cualquier otro espacio natural. También se comprometió a evaluar con mayor rigor los impactos ambientales de futuros proyectos y a buscar asesoría de especialistas y organizaciones locales antes de cualquier iniciativa.
Entre las medidas propuestas, Mérida Worldwide pretende colaborar con la comunidad en programas de conservación, limpieza y educación ambiental. La empresa abrirá sus canales de comunicación para recibir críticas, sugerencias y propuestas de mejora, con la intención de reconstruir la confianza perdida.
Esta polémica pone de relieve un debate más amplio sobre el turismo y el entretenimiento en áreas naturales delicadas. En los últimos años, la popularidad de fiestas en cenotes ha crecido, atrayendo a jóvenes de todo México y del extranjero, pero también ha generado preocupación por el deterioro de recursos que son patrimonio cultural y ecológico.
Autoridades locales aún no han anunciado sanciones específicas, pero el caso ha motivado a la Secretaría de Medio Ambiente a revisar la normativa vigente para eventos al aire libre. Mientras tanto, grupos ecologistas siguen vigilando la zona y exigen una regulación más estricta para evitar futuros incidentes.
Con la disculpa pública y el compromiso de cambiar sus prácticas, Mérida Worldwide busca evitar mayores repercusiones legales y reputacionales, al tiempo que intenta posicionarse como una empresa más consciente del valor de los ecosistemas y la cultura maya.
Fuente: Eluniversal