El Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) ha elevado de forma constante sus pronósticos sobre la ruptura del vórtice polar en los próximos días. El lunes 26 de octubre, 18 de los 50 modelos indicaban una rotura en los quince días siguientes; a las 12 de la noche esa cifra subió a 23, al día siguiente a 43 y, para el jueves 29, todos los 50 modelos coincidían en la misma conclusión.\n\nEsta convergencia no es exclusiva de Europa; los principales modelos mundiales ahora anticipan una inversión del vórtice entre el 4 y el 10 de noviembre. Si se confirma, será el calentamiento súbito estratosférico (CSU) más temprano registrado desde 1958, superando el récord anterior por casi tres semanas.
La comunidad científica lo considera casi seguro, aunque los efectos posteriores siguen siendo inciertos.\n\nEl vórtice polar es una corriente de vientos intensos que rodea el aire frío en la estratosfera, a entre 16 y 48 kilómetros de altura. En verano su fuerza disminuye, pero en invierno tiende a intensificarse y, en ocasiones, se desborda, alterando el clima del hemisferio norte. La ruptura del vórtice permite que el aire frío se escape, mientras que el aire más cálido del sur se introduce, generando inestabilidad atmosférica.\n\nDurante un CSU, ondas atmosféricas provenientes de la troposfera irrumpen en la estratosfera, elevando rápidamente su temperatura y modificando la circulación a gran altura.
Este proceso puede durar semanas y producir patrones climáticos anómalos, como tormentas intensas, nevadas fuera de temporada y cambios bruscos de temperatura en latitudes medias. La última vez que se registró una ruptura tan temprana, en 1958, se observaron eventos meteorológicos extremos en Europa y América del Norte.\n\nLos datos recientes muestran una caída abrupta de la velocidad del viento del vórtice. El 24 de octubre alcanzó su máximo estacional de 23 metros por segundo, pero el 30 de octubre la velocidad se redujo a 13,2 metros por segundo, muy por debajo del promedio histórico de 23‑24 m/s para esa fecha.
La NOAA contabiliza alrededor de seis inversiones de este tipo por década, pero ninguna tan precoz; normalmente aparecen en enero o febrero.\n\n¿Qué implicaciones tendrá para México y el resto del mundo? Los expertos advierten que, si bien la ruptura es segura, sus consecuencias son difíciles de predecir. Podría traducirse en patrones de frío inusuales en el norte de Estados Unidos y Canadá, y alterar la corriente en chorro que influye en la trayectoria de tormentas tropicales.
Los meteorólogos seguirán monitoreando la evolución del vórtice y emitirán alertas según se definan los escenarios más probables.
Fuente: Xataka