A un año del homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, la Fiscalía de Michoacán anunció la captura del autor intelectual del crimen y de 32 personas vinculadas a la trama. Las detenciones, realizadas por autoridades estatales y federales, incluyen a Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias “El R1”, líder regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien planeó y ordenó el asesinato. Hasta el momento, 29 de los detenidos ya fueron formalmente vinculados a proceso, y la investigación avanza en un 90 % según el vocero de la Fiscalía, Israel Vega Rodríguez.
El 1 de noviembre de 2025, durante el Festival de Velas, Manzo fue abatido a balazos mientras se desplazaba entre la multitud. El tirador material, un menor de edad, fue neutralizado por el propio cuerpo de seguridad del exalcalde. Entre los heridos se encontraba Víctor Hugo de la Cruz Saucedo, regidor de la ciudad, quien resultó con una lesión en el brazo. Las investigaciones descartaron un móvil político y apuntan a una represalia del CJNG por la ofensiva que Manzo había llevado a cabo contra el crimen organizado, incluida la detención de un capo conocido como “El Rhino”.
Las autoridades han ejecutado más de 3,500 actos de investigación, analizado 1,200 horas de video, realizado 120 audiencias y 3,000 peritajes. Además, se han efectuado 72 extracciones de información digital. Aún quedan pendientes dos diligencias clave: la captura de José Manuel Jiménez Miranda, exmilitar y jefe de escoltas de Manzo, y la recuperación de los equipos de telefonía del fallecido, que se encuentran en poder de la actual alcaldesa, Grecia Quiroz García.
Entre los capturados también se halló Jorge Armando “N”, conocido como “El Licenciado” o “El Contador”, quien coordinó paso a paso el homicidio bajo órdenes de “El R1”. Fue trasladado al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) Número 1, en el Estado de México, por su peligrosidad. Asimismo, se detuvieron siete escoltas del exalcalde y dos funcionarios municipales, entre ellos Samuel “N”, director de Protocolo, y Rosa Alejandra “N”, secretaria del Bienestar, acusados de colaborar con la red criminal.
Las investigaciones revelan que algunos funcionarios municipales filtraban la agenda del alcalde a cambio de drogas, facilitando así la acción del CJNG. Rosa Alejandra, madre y tía de varios integrantes de la célula que ejecutó el asesinato, fue procesada por encubrimiento y favorecimiento del delito. Estas revelaciones subrayan la profunda infiltración del crimen organizado en la administración local.
Con la captura de los cabecillas y la mayoría de los involucrados, la Fiscalía espera cerrar el caso y enviar un mensaje de fuerza contra la impunidad del CJNG en la región. El avance del 90 % indica que faltan pocos pasos para concluir la investigación y presentar cargos definitivos contra todos los responsables.
Fuente: Eluniversal