La detención de Axel Alfredo “N”, presunto segundo al mando de la facción Ciclones del Cártel del Golfo, desató una ola de violencia en Matamoros que dejó una menor fallecida, su madre herida y a un agente de Protección Civil con lesiones. El operativo, realizado por Fuerzas Especiales del Ejército y la Guardia Nacional, concluyó con la captura del sospechoso mientras conducía un Lamborghini Urus de aproximadamente 300 mil dólares, tras meses de inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Tras el arresto, grupos armados comenzaron a saquear conductores y a bloquear ocho cruces viales estratégicos de la ciudad. Los bloqueos se extendieron a avenidas como Manuel Cavazos Lerma con Calixto Ayala en la colonia Obrera, Sendero Nacional con Emilio Portes Gil en Los Arados, y la Avenida 12 de Marzo con Constituyentes en Puerto Rico, entre otros. Los vehículos usados como barreras fueron incendiados, obligando a las autoridades a desplegar unidades de la Marina, Guardia Estatal y Protección Civil para retirar los restos y restablecer la circulación.
El clima de tensión obligó a escuelas a resguardar a sus alumnos, mientras fábricas maquiladoras suspendieron sus operaciones y pidieron a los trabajadores que permanecieran en sus instalaciones. En la zona fronteriza, la Policía de Brownsville cerró los puentes Los Veteranos y Los Indios, y el Consulado de EE. UU. emitió una alerta de nivel cuatro contra viajes a Matamoros. Aun así, los cruces de Las Flores en Nuevo Progreso y Los Tomates en Matamoros continuaron operando bajo estrictas medidas de seguridad.
Las autoridades confirmaron que, además del líder capturado, se incautó armamento, cargadores, cartuchos, droga y el lujoso vehículo. Los detenidos fueron trasladados en un avión de la Fuerza Aérea a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada en la Ciudad de México, donde enfrentarán cargos por homicidios, secuestro, extorsión, tráfico de drogas y armas, y traslado de personas entre México y Estados Unidos.
El alcalde de Matamoros, José Alberto Granados, informó que la situación de riesgo ha disminuido y que los cuerpos de seguridad continúan trabajando para liberar las avenidas bloqueadas. “Nuestro objetivo es restablecer la movilidad lo antes posible y garantizar la seguridad de los habitantes”, declaró el presidente municipal, mientras se espera la llegada de refuerzos adicionales.
Esta captura subraya la capacidad de respuesta de las fuerzas armadas mexicanas frente a organizaciones criminales de alto nivel, pero también evidencia la vulnerabilidad de la región fronteriza ante la violencia generada por los cárteles. La comunidad sigue atenta a posibles represalias y a la evolución de los procesos judiciales contra los implicados.
Fuente: Eluniversal