El 20 de octubre de 2026 falleció Cuauhtémoc Cárdenas, una de las figuras más emblemáticas de la política progresista en México. El exgobernador de la Ciudad de México y fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) murió a los 91 años en su residencia de la capital, rodeado de familiares y colaboradores. Su partida deja un vacío profundo en la izquierda del país, que durante décadas lo consideró un líder incansable y un símbolo de la lucha democrática.
Cárdenas, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, heredó una tradición de reforma social y nacionalismo. Inició su carrera política en la década de 1970 como diputado y, en 1979, se convirtió en el primer jefe de gobierno del Distrito Federal electo por voto directo. Su gestión se caracterizó por la expansión de programas de vivienda popular, la mejora del transporte público y la defensa de los derechos humanos, sentando precedentes para futuros gobiernos locales.
En 1988, Cárdenas encabezó una histórica candidatura presidencial bajo la coalición Frente Democrático Nacional, desafiando al partido hegemónico del PRI. La supuesta fraude electoral que le arrebató la victoria marcó un punto de inflexión en la política mexicana, impulsando la apertura del sistema y la consolidación de la alternancia. Tras la derrota, fundó el PRD, que se consolidó como la principal fuerza de izquierda durante los años noventa y principios del siglo XXI.
A lo largo de su vida, Cárdenas mantuvo una postura crítica frente a la corrupción y la violencia, y apoyó la transición pacífica del poder en 2000, cuando el PRI perdió la presidencia después de 71 años. Su legado incluye la defensa del federalismo, la promoción de la participación ciudadana y la defensa del medio ambiente, temas que siguen resonando en la agenda política actual.
La comunidad política y la sociedad civil rindieron homenaje a su trayectoria en una ceremonia pública en el Palacio de los Tribunales, donde expresaron su gratitud por su aporte a la democracia mexicana. Personalidades de distintos partidos, académicos y activistas destacaron su capacidad de diálogo y su incansable lucha por la justicia social.
Aunque su partida marca el fin de una era, la figura de Cuauhtémoc Cárdenas sigue siendo un referente para las nuevas generaciones de líderes progresistas. Su vida y obra continúan inspirando debates sobre la dirección futura de la izquierda y la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas en México.
Fuente: Jornada