Un grupo de hackers atribuido a Corea del Norte ha logrado lo que parecía imposible: sustraer alrededor de 6,360 millones de dólares en criptomonedas de los monederos calientes de Binance. Según el laboratorio de inteligencia blockchain TRM Labs, las transferencias partieron de varias billeteras vinculadas a la plataforma y se enviaron a direcciones controladas por los atacantes en diez blockchains distintas, entre ellas Bitcoin, Ethereum, Tron, Solana y XRP Ledger. El robo se completó en cerca de veinte minutos, lo que ha dejado perplejos a expertos y autoridades.
El valor de los activos sustraídos convierte este hecho en el mayor hackeo de criptomonedas de la historia. Lo sorprendente no es solo la cifra, sino que la víctima es una de las exchanges más sofisticadas y seguras del planeta. La rapidez del ataque sugiere una vulnerabilidad interna más que una falla criptográfica; los ladrones no rompieron los algoritmos que protegen las transacciones, sino que comprometieron los sistemas que autorizan y firman esas operaciones dentro de Binance.
TRM Labs y la firma de análisis Elliptic coinciden en que los hackers lograron infiltrarse en los “hot wallets” de Binance, monederos conectados a internet que facilitan retiros y operaciones diarias. A diferencia de los “cold wallets”, que mantienen las claves fuera de línea, los hot wallets son más vulnerables a ataques si se compromete la infraestructura que los administra. La hipótesis más sólida apunta a que los delincuentes tomaron control de la computadora portátil de un ingeniero de DevOps, responsable de automatizar la infraestructura de Binance.
Según la investigación preliminar, los atacantes podrían haber accedido al portátil de forma remota mediante malware o robo de credenciales, sin necesidad de sustraer físicamente el equipo. Una vez dentro, habrían obtenido privilegios para ejecutar órdenes de retiro no autorizadas, aprovechando un mecanismo de Ethereum conocido como EIP‑7702 para delegar el comportamiento de un monedero a un contrato inteligente bajo su control.
El robo no afecta solo a una criptomoneda; los fondos sustraídos incluyen Bitcoin, Ethereum y varias altcoins, lo que evidencia la amplitud del ataque. Binance ha iniciado un análisis forense exhaustivo y ha bloqueado temporalmente los retiros para contener el daño. Mientras tanto, la comunidad cripto observa con cautela, pues el incidente pone en relieve la importancia de reforzar la seguridad de los sistemas internos, más allá de la robustez de la blockchain.
Las implicaciones son vastas: reguladores internacionales podrían exigir mayores auditorías de seguridad a los exchanges, y los usuarios podrían reconsiderar el uso de hot wallets para almacenar grandes sumas. El caso también reaviva las tensiones geopolíticas, al vincularse a un presunto grupo norcoreano, lo que podría desencadenar respuestas diplomáticas y sanciones adicionales.
Fuente: xataka