En el remoto atolón de Midway, en medio del océano Pacífico, la rutina de anidación de los albatros de Laysan ha sido redefinida por una hembra extraordinaria. Conocida como Wisdom, esta ave supera los 75 años, convirtiéndose en el ejemplar silvestre más longevo registrado en la historia de la ornitología.
El origen de su fama se remonta al 10 de diciembre de 1956, cuando el ornitólogo Chandler Robbins, durante una expedición, le colocó una diminuta anilla de aluminio (Z333). En ese momento Wisdom ya incubaba un huevo, lo que permite a los científicos fijar su nacimiento antes de 1951, pues las hembras de la especie alcanzan la madurez sexual entre los cinco y nueve años.
A lo largo de siete décadas, la ave ha sido objeto de un seguimiento continuo por el U.S. Fish and Wildlife Service y organizaciones como Friends of Midway Atoll. Los registros indican que ha volado millones de kilómetros sobre el Pacífico, ha puesto entre 50 y 60 huevos y ha criado con éxito a unos 30‑35 polluelos, cifras que superan ampliamente la esperanza de vida típica de 40 a 68 años para su especie.
La vida amorosa de Wisdom también ha llamado la atención. Durante años estuvo emparejada con un macho llamado Akeakamai, formando una pareja monógama típica de los albatros. Tras la desaparición de Akeakamai, se temía que la veterana hembra no pudiera reproducirse nuevamente. Sin embargo, la temporada de nidificación 2024‑2025 demostró lo contrario.
Cámaras instaladas en el atolón capturaron a Wisdom regresando al sitio de cría, estableciendo un nuevo vínculo con un macho identificado con la anilla EX25. En noviembre de 2024 puso un huevo que eclosionó en enero de 2025, añadiendo otro polluelo a su legado y subrayando la capacidad de resiliencia biológica más allá de lo que dicta la literatura científica.
Este caso no solo amplía el conocimiento sobre la longevidad de las aves marinas, sino que también refuerza la importancia de los programas de monitoreo a largo plazo. Wisdom se erige como símbolo de la adaptación y la perseverancia en un entorno tan hostil como el océano abierto, recordándonos que la naturaleza aún guarda sorpresas que desafían nuestras expectativas.
Fuente: Xataka