Talayuela, municipio de casi 7,500 habitantes en la provincia de Cáceres, ha quedado sin los profesores de árabe que llegaban cada año desde Marruecos. El programa PLACM (Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí) estuvo activo desde 1985, financiado por la Fundación Hassan II y gestionado por la embajada marroquí, y contaba con más de 200 alumnos en los colegios Gonzalo Encabo y Juan Güell. Con la reciente supresión del programa, impulsada por el pacto entre el PP y Vox en la Junta de Extremadura, los centros se quedaron sin esas ocho horas semanales de clase, que ahora no podrán impartirse.
El acuerdo de coalición que llevó a María Guardiola a la presidencia de Extremadura incluía como condición la eliminación del PLACM, bajo el argumento de evitar supuestos “adoctrinamiento” y “injerencia extranjera”. La medida debía entrar en vigor en septiembre de 2026, pero la Consejería de Educación, en complicidad con el ayuntamiento, intentó trasladar esas ocho horas a aulas municipales para sortear la prohibición. El Ministerio de Educación, sin embargo, declaró que el convenio bilateral exige que la enseñanza se realice dentro de los centros escolares, rechazando la solución de último minuto.
Los directores de los colegios, encabezados por Luis Alfonso Corrales del CEIP Gonzalo Encabo, denunciaron la pérdida de una herramienta clave para la integración de la comunidad marroquí local. Aproximadamente el 60 % del alumnado del centro proviene de familias marroquíes, muchas de ellas asentadas desde la década de 1990 como temporeros del tabaco. Según Corrales, los profesores no solo enseñaban lengua y cultura, sino que también contribuían a la cohesión social y a evitar la formación de guetos.
Talayuela es uno de los municipios con mayor presencia de población marroquí en España; casi una cuarta parte de sus residentes nació en Marruecos. La mezquita del pueblo ha jugado un papel importante en la integración, y los vecinos consideran que la ausencia de los docentes marroquíes vulnera el derecho de los jóvenes a conocer sus raíces lingüísticas y culturales.
El caso de Talayuela no es aislado. En el curso pasado, Madrid ya había limitado programas similares, y este año se ha anunciado la eliminación del PLACM en Aragón y la no renovación en Andalucía para 2027‑28. Todas las regiones afectadas comparten gobiernos de centroderecha, y la justificación recurrente es la falta de control sobre un profesorado financiado por un país extranjero.
Mientras tanto, el Ministerio reconoce que la medida dificulta la integración social, pero mantiene su postura legalista. La comunidad educativa de Talayuela espera que, pese al revés, se busquen alternativas para seguir ofreciendo a sus estudiantes la enseñanza de su lengua materna y cultura, esenciales para una convivencia armoniosa en la zona.
Fuente: xataka