Las fuerzas armadas mexicanas detuvieron este jueves a Axel Cárdenas, presunto “segundo al mando” de una facción del Cártel del Golfo, en la ciudad fronteriza de Matamoros, Tamaulipas. El operativo, realizado por militares de la Secretaría de la Defensa Nacional, se llevó a cabo tras meses de vigilancia y coincidió con el aniversario de la captura del líder del CJNG, “El Mencho”. Cárdenas está acusado de participar en homicidios, secuestros y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, además de un ataque contra agentes federales que dejó un policía fallecido en mayo pasado. La captura se dio a conocer mediante un comunicado oficial, que también recordó que el Cártel del Golfo está catalogado como organización terrorista por el gobierno de Washington.
Inmediatamente después de la detención, simpatizantes del grupo criminal comenzaron a bloquear carreteras principales de Matamoros, incendiando camiones de carga y automóviles en señal de protesta. Según reportes de la AFP, el caos vial impedía el tránsito normal y generó pánico entre los padres que se dirigían a las escuelas para recoger a sus hijos. El alcalde de la ciudad, Alberto Granados, instó a la población a permanecer en sus hogares y evitar cualquier enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. Asimismo, el gobierno estatal suspendió las actividades escolares como medida preventiva.
Este tipo de bloqueos no es nuevo en la frontera. En febrero, la muerte de Nemesio “El Mencho” Oseguera durante un operativo militar provocó interrupciones viales en 20 de los 32 estados de la República. Aunque el Cártel del Golfo ha perdido parte de su dominio frente a organizaciones rivales, sigue manteniendo una presencia significativa en Tamaulipas, donde controla rutas de contrabando y extorsión. Las autoridades señalan que los cárteles suelen robar y quemar vehículos como respuesta a la captura de sus dirigentes, una táctica destinada a desestabilizar a la población y a las fuerzas del orden.
Axel Cárdenas ya había sido detenido por el Ejército en 2023, pero un juez ordenó su liberación bajo proceso judicial, decisión que ahora se revierte tras la nueva evidencia presentada por la Fiscalía General de la República. La captura de Cárdenas representa un golpe estratégico para el Cártel del Golfo, que busca reordenar su cadena de mando y evitar mayores represalias. Expertos en seguridad señalan que la presión constante de las fuerzas federales podría debilitar aún más al grupo, aunque advierten que la violencia podría intensificarse en el corto plazo.
Las autoridades locales continúan monitoreando la situación y han desplegado unidades de la policía estatal y federal para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Se ha pedido a la población que denuncie cualquier actividad sospechosa y que evite participar en los bloqueos, pues podrían ser objeto de violencia. Mientras tanto, la captura de Cárdenas será analizada por la Fiscalía para determinar los cargos definitivos y el proceso judicial correspondiente.
El caso de Axel Cárdenas subraya la complejidad del combate al narcotráfico en la zona fronteriza, donde la interacción entre crimen organizado y comunidades vulnerables genera un clima de incertidumbre. La captura envía un mensaje claro a los cárteles: el Estado mexicano está dispuesto a intensificar sus operaciones, aunque el desafío de garantizar la paz y la seguridad sigue siendo enorme.
Fuente: Dw