El Senado de la República dio su voto favorable a la reforma constitucional que habilita a los ciudadanos con doble nacionalidad para postularse a cargos de elección popular. La iniciativa, presentada por el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, busca eliminar la restricción que, hasta ahora, impedía a los mexicanos con pasaporte extranjero ejercer su derecho al sufragio activo y pasivo.
Durante la sesión del lunes, los senadores debatieron los alcances de la medida, destacando que la doble nacionalidad ya está reconocida en la Constitución para la posesión de derechos civiles, pero no para la función pública. Los legisladores coincidieron en que la reforma moderniza la normativa y refleja la realidad de una sociedad cada vez más globalizada, donde muchos mexicanos residen en el exterior o poseen vínculos familiares en otros países.
Los defensores de la reforma argumentan que la medida ampliará la participación política, al permitir que profesionales y académicos que viven en el extranjero regresen para aportar su experiencia en la gestión pública. Asimismo, señalan que la prohibición actual vulnera principios de igualdad y no discriminación, al excluir a una parte de la población por su condición migratoria.
Por otro lado, algunos críticos expresaron preocupación por posibles conflictos de intereses y lealtades divididas. Señalaron la necesidad de establecer mecanismos de control que garanticen que los funcionarios con doble nacionalidad actúen siempre en beneficio de México. Sin embargo, el texto de la reforma incluye disposiciones que exigen que los candidatos renuncien a la otra nacionalidad al asumir el cargo, evitando así la doble lealtad.
La reforma ahora pasa a la Cámara de Diputados, donde será analizada en comisiones antes de su votación definitiva. De ser aprobada, el cambio constitucional requerirá una mayoría calificada y, posteriormente, la promulgación por parte del Presidente de la República. Se estima que el proceso podría concluir antes de fin de año, dependiendo del ritmo legislativo.
Si la reforma se incorpora, México se uniría a un número creciente de naciones que permiten la doble nacionalidad en la esfera política, como España, Francia y Canadá. La medida podría influir en la dinámica electoral, al abrir la puerta a candidatos con experiencias internacionales y potenciales alianzas estratégicas, reforzando la competitividad del sistema democrático mexicano.
Fuente: Jornada