Qualcomm, conocida mundialmente por sus procesadores Snapdragon, enfrenta una dura caída en su negocio principal: los chips para teléfonos Android. Los últimos resultados financieros mostraron ingresos de 10,442 millones de dólares, pero un 7% menos que el mismo trimestre del año anterior, y una caída del 28% en el beneficio por acción. La empresa atribuye esta desaceleración a la crisis global de memoria RAM y NAND, que ha encarecido los dispositivos y reducido los envíos de smartphones en un 17% según analistas. Ante este panorama, Qualcomm ha decidido diversificar su portafolio y buscar oportunidades fuera del móvil.
La división de automoción se convirtió en la estrella del trimestre, con un crecimiento del 89% y ventas que alcanzaron los 1,990 millones de dólares. Este salto refleja la creciente demanda de chips para vehículos conectados y sistemas de asistencia al conductor, áreas donde Qualcomm ya suministra plataformas como Snapdragon Automotive. Sin embargo, el impulso de los autos no basta para compensar la caída del 26% en los ingresos de la unidad de móviles, que descendió a 5,137 millones de dólares.
Otro pilar estratégico es la inteligencia artificial. Qualcomm está invirtiendo en chips de inferencia para centros de datos y servidores que soportan modelos de IA generativa. La compañía espera que la explosión de la IA genere una nueva ola de demanda de procesadores de alto rendimiento, especialmente en la nube y en aplicaciones de edge computing. Asimismo, ha firmado acuerdos para suministrar componentes a SpaceX, donde sus antenas y módulos de comunicación podrían jugar un rol crucial en la próxima generación de satélites.
A pesar de estas apuestas, los márgenes operativos siguen bajo presión. El margen de la división de chips cayó del 29% al 24% y se proyecta que alcance entre 20% y 22% en el próximo trimestre. La alta volatilidad de los precios de la DRAM, que ha subido más de un 300% interanual, ha erosionado la rentabilidad de los dispositivos móviles, desplazando el costo principal del procesador a la memoria.
Qualcomm también está mirando al futuro de las redes móviles. La empresa ha anunciado su visión del 6G como la infraestructura definitiva para la IA, aunque reconoce que el 5G aún está en etapas tempranas de adopción. Esta estrategia busca posicionar a Qualcomm como proveedor clave de la conectividad que habilitará aplicaciones de IA en tiempo real.
En conclusión, la compañía norteamericana está reorientando su modelo de negocio, apostando por la automoción, la IA y la colaboración con SpaceX para contrarrestar la debilidad del mercado de smartphones. El éxito de esta transformación dependerá de la rapidez con que se consoliden estos nuevos mercados y de la capacidad de Qualcomm para mantener su liderazgo tecnológico frente a la competencia emergente.
Fuente: xataka