Durante décadas, el glaciar Perito Moreno fue una gran anomalía climática y el orgullo de la Patagonia, ya que mientras los hielos de todo el mundo menguaban inexorablemente, el gigante argentino se mantenía estable. Sin embargo, esto ha dejado de ser así, ya que las imágenes satelitales más recientes y una avalancha de nueva literatura científica confirman que el glaciar ha entrado en una fase de retroceso acelerado y pérdida de masa. La tecnología satelital se ha convertido en nuestra mejor herramienta para constatar la salud de las masas de hielo a las que no tenemos acceso de una manera fácil.
Un trabajo conjunto entre la Agencia Espacial Europea y misiones como Landsat, CryoSat, Sentinel-1, ASTER, e incluso satélites históricos como Corona y KH-9, ha permitido reconstruir las últimas tres décadas del glaciar. La razón del colapso se encuentra en una pérdida de apoyo físico, ya que el glaciar se ha desconectado de una morrena sumergida, lo que ha acelerado su flujo y lo ha llevado a desmoronarse. En cifras, se ha podido ver claramente que el peor registro histórico se vio en 2025, cuando se habían perdido ya unos 385 metros de hielo.
El caso del Perito Moreno ilustra a la perfección los mensajes y advertencias generales que la ONU ha estado emitiendo sobre el derretimiento acelerado de los glaciares a nivel global y el inminente riesgo hídrico.
Fuente: xataka