Decenas de representantes de naciones miembros de la ONU abandonaron la sala de la Asamblea General este jueves, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, iniciaba su discurso ante la comunidad internacional. El gesto, captado en video, se dio a los pocos minutos de que Netanyahu comenzara a calificar de “cobardes morales” a quienes se retiraban, acusándolos de huir de la verdad y la responsabilidad.
Netanyahu, quien se dirigió a la asamblea para defender la campaña militar de Israel en Gaza y en otros frentes de Oriente Medio, sostuvo que incluso los delegados que permanecían en la sala pero compartían la misma postura que los que se marcharon deberían hacerlo también. La escena se tornó aún más tensa cuando la delegación israelí, visible en la galería, comenzó a vitorear al mandatario como muestra de apoyo, mientras el resto de la audiencia se desplazaba silenciosamente hacia la salida.
El episodio se produce en medio de una ola de críticas internacionales contra Israel por su operación en la Franja de Gaza, donde según datos del Ministerio de Salud palestino han fallecido más de 73,920 civiles desde el inicio del conflicto en octubre de 2023. Además, una comisión de investigación de la ONU ha acusado a Israel de cometer actos de genocidio contra la población palestina, acusaciones que el gobierno israelí rechaza rotundamente y califica de infundadas.
El conflicto se desencadenó tras el ataque de Hamás del 7 de octubre, que dejó alrededor de 1,200 muertos y 251 rehenes en territorio israelí. La respuesta militar de Israel ha generado una profunda división en la comunidad internacional, con algunos países respaldando la legítima defensa de Israel y otros denunciando lo que consideran una ofensiva desproporcionada.
La salida de los delegados subraya la creciente polarización dentro de la ONU, donde los debates sobre Gaza se han convertido en un campo de batalla diplomático. Observadores señalan que la protesta simbólica busca presionar a la organización para que adopte medidas más contundentes contra lo que consideran violaciones de derechos humanos.
Mientras tanto, Netanyahu utilizó su intervención para reiterar la postura de su gobierno: la defensa de la soberanía israelí y la necesidad de neutralizar amenazas percibidas en Irán, Gaza y otras áreas estratégicas. El discurso, aunque polémico, refleja la determinación de Israel de mantener su política exterior pese al aislamiento creciente en foros multilaterales.
Fuente: Bbc