El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, anunció este lunes que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro ha impuesto sanciones contra 21 personas y 25 empresas vinculadas al narcotráfico. Entre los sancionados destaca Ismael Zambada Sicairos, conocido como “Mayito Flaco”, uno de los líderes del cártel de Sinaloa. Las medidas buscan congelar bienes, prohibir transacciones financieras y aislar a los implicados del sistema bancario internacional.
Johnson utilizó sus redes sociales para subrayar que la ofensiva estadounidense no se limita a los jefes de la organización criminal, sino que también apunta a traficantes de menor rango, lavadores de dinero, empresas fachada y funcionarios corruptos que facilitan la operatividad del cartel. “Vamos contra toda la red”, escribió el diplomático, señalando que la estrategia se centra en atacar la fuente de recursos económicos de estos grupos.
Como parte de la iniciativa, la OFAC ofreció recompensas de hasta cinco millones de dólares por información que conduzca al arresto o condena de individuos identificados con los alias “Aquiles”, “La Rana” y “El Ruso”. Estas recompensas buscan incentivar a la ciudadanía y a agentes de inteligencia a colaborar con la justicia, al tiempo que demuestran la disposición de EE.UU. de invertir recursos significativos en la lucha contra el narcotráfico.
Las sanciones representan el primer gran golpe financiero contra el cártel de Sinaloa desde la designación de “Mayito Flaco” como objetivo prioritario en 2022. Según el Departamento del Tesoro, la medida afecta a casi 50 entidades, incluidas compañías de transporte, inmobiliarias y bancos que supuestamente servían como canales para el blanqueo de capitales del cártel.
El embajador Johnson reiteró que la justicia prevalecerá y que la presión sobre los flujos de dinero es la herramienta más eficaz para desmantelar a organizaciones que califica como “terroristas del narco”. “Los estamos golpeando donde más les duele: su dinero”, afirmó, destacando la importancia de la cooperación internacional para rastrear y congelar activos ilícitos.
Expertos en seguridad y analistas de política criminal consideran que estas sanciones podrían debilitar temporalmente la capacidad operativa del cártel, aunque advierten que los grupos criminales suelen adaptarse rápidamente. La expectativa ahora recae en la capacidad de las autoridades mexicanas para complementar la acción estadounidense con investigaciones locales y procesos judiciales que lleven a la captura y procesamiento de los implicados.
Fuente: Eluniversal