El gobierno chino ha establecido un objetivo ambicioso para la electrificación de camiones pesados. Para 2030, se pretende alcanzar un 40% de penetración de mercado en camiones pesados eléctricos. Esto se debe a que el transporte de mercancías es uno de los sectores más complicados de descarbonizar, y los camiones pesados son responsables de casi el 40% de las emisiones de carbono del país.
La electrificación de los camiones es una de las palancas más directas con las que cuenta el gobierno chino para reducir las emisiones de CO2 y la contaminación en sus calles. El plan establece que para 2030, la flota china de camiones pesados de nuevas energías supere los 1,6 millones de unidades, lo que representa alrededor del 20% del total de camiones pesados en circulación.
En los puntos críticos de contaminación, como la región Pekín-Tianjin-Hebei y la llanura de Fenwei, el objetivo es aún más alto, con una electrificación superior al 80% para las rutas fijas de corta distancia. El punto de partida ya es sólido, ya que los camiones eléctricos representan casi el 30% de las ventas de vehículos pesados nuevos en China.
La rentabilidad de los camiones eléctricos es otro factor que está convenciendo a los operadores de flotas. Según la consultora CIC Consulting, mantener en funcionamiento un camión pesado diésel cuesta más que un camión eléctrico. Además, un camión eléctrico puede ahorrar aproximadamente 1,2 millones de yuanes en comparación con su versión diésel a lo largo de un ciclo operativo de 10 años.
La solución de la recarga es otro desafío que se está abordando. Los principales fabricantes de baterías están desplegando soluciones como supercargas a nivel megavatio y el intercambio de baterías. El gobierno chino también está invirtiendo en la construcción de estaciones de carga y de intercambio de baterías, y ofreciendo subsidios a los compradores que entreguen un camión antiguo a cambio de uno de nuevas energías.
Fuente: xataka