La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, encabezó la ceremonia de inauguración del puente Rizo de Oro, una obra de infraestructura que conecta la zona alta de Chiapas con la región del Istmo de Tehuantepec. El evento, realizado en la madrugada del viernes, contó con la presencia de autoridades locales, representantes del sector privado y miles de habitantes que esperaban la apertura del paso vehicular que promete reducir significativamente los tiempos de traslado en la zona.
El puente, de 1,200 metros de longitud y 30 metros de altura, se erige sobre el río Grijalva y fue construido bajo el programa nacional de desarrollo de corredores estratégicos. Según datos oficiales, la obra implicó la inversión de 1,200 millones de pesos y la participación de más de 500 trabajadores, entre ingenieros, operarios y técnicos especializados. “Fue toda una hazaña”, declaró la mandatante, resaltando la complejidad del terreno y la necesidad de aplicar tecnologías de punta para garantizar la seguridad estructural.
El proyecto surgió como respuesta a la demanda de mejorar la conectividad en una región históricamente aislada por su topografía accidentada y la falta de rutas rápidas. Antes del puente, los desplazamientos entre los municipios de Ocosingo y Tuxtla Gutiérrez requerían rodear el valle, lo que aumentaba el tiempo de viaje en más de tres horas. Con la nueva infraestructura, se estima una reducción de al menos 45 minutos en los recorridos diarios, lo que beneficiará tanto al comercio local como al turismo.
Expertos en transporte y desarrollo regional señalan que el puente Rizo de Oro no solo representa un avance logístico, sino también un impulso económico. La reducción de costos de combustible y la mayor rapidez en la entrega de mercancías podrían atraer inversiones a la zona, generando empleos y dinamizando la actividad productiva. Además, la obra forma parte de la estrategia del gobierno federal para fortalecer la integración del sur del país con el resto del territorio nacional.
Sin embargo, algunos críticos advierten sobre la necesidad de acompañar la infraestructura con políticas de desarrollo social, como la mejora de servicios básicos y la capacitación laboral, para que los beneficios lleguen a la población más vulnerable. También se ha señalado la importancia de mantener una vigilancia constante del estado del puente, dado el clima tropical y la posibilidad de fenómenos naturales que podrían afectar su integridad.
Con la inauguración del puente Rizo de Oro, Chiapas da un paso importante hacia la modernización de su red de transporte. La presidenta Sheinbaum reiteró su compromiso de seguir impulsando obras de infraestructura que reduzcan las brechas de desarrollo y promuevan la inclusión social en todo el país.
Fuente: Jornada