El cuerpo del profesor Marco Tulio Pedroza Amarillas fue hallado sin vida el pasado viernes en su residencia de Xalapa, según informó la Fiscalía de Veracruz. Pedroza, de 58 años, se desempeñaba como docente en la Facultad de Arquitectura de la BUAP y en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), y era reconocido por su labor investigadora en arqueología y patrimonio cultural. Las autoridades llegaron al domicilio tras recibir una denuncia de un vecino que escuchó ruidos extraños y percibió una fuerte olor a quemado. Al ingresar, los agentes encontraron al académico tendido en el suelo, con signos de violencia física y una evidente falta de vida.
La Fiscalía del estado abrió una investigación por homicidio y ha solicitado la colaboración de la comunidad académica para esclarecer los hechos. Hasta el momento, no se ha identificado a ningún sospechoso ni se ha publicado un posible móvil del crimen. Los colegas de Pedroza expresaron su consternación y piden justicia, recordando su compromiso con la formación de estudiantes y la difusión del conocimiento sobre la cultura prehispánica. La Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) emitió un comunicado lamentando la pérdida y anunciando la suspensión de clases en la Facultad de Arquitectura durante los próximos dos días.
Según fuentes cercanas al caso, el profesor había participado recientemente en un proyecto de rescate de sitios arqueológicos en la región de la Sierra Norte, lo que ha generado especulaciones sobre posibles conflictos de intereses. Sin embargo, la Fiscalía ha descartado, al menos provisionalmente, cualquier vínculo con actividades delictivas relacionadas con el patrimonio. La investigación se centrará en la recolección de pruebas forenses, testimonios de vecinos y la revisión de cámaras de seguridad de la zona.
El hallazgo del cuerpo ha generado una ola de reacciones en redes sociales, donde estudiantes y exalumnos han compartido recuerdos y mensajes de apoyo a la familia del docente. Muchos destacan su estilo de enseñanza, basado en la práctica de campo y la cercanía con la comunidad local. La pérdida de Pedroza también plantea interrogantes sobre la seguridad de los académicos que trabajan en zonas vulnerables del país.
Mientras tanto, la Fiscalía ha solicitado a la población que colabore con cualquier información que pueda ayudar a esclarecer el caso, garantizando el anonimato de los denunciantes. Se espera que en los próximos días se presenten los resultados preliminares del examen forense y se identifiquen posibles sospechosos. La comunidad universitaria de Veracruz y Puebla permanece a la espera de respuestas que permitan honrar la memoria del profesor y garantizar justicia.
En conclusión, la muerte de Marco Tulio Pedroza Amarillas no solo representa una pérdida académica, sino también un llamado de atención sobre la necesidad de proteger a los investigadores que laboran en contextos de riesgo. Las autoridades deberán actuar con celeridad para esclarecer los hechos y evitar que este tipo de tragedias se repitan en el futuro.
Fuente: Jornada