Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, figura clave de la política contemporánea de México, murió este miércoles 28 de octubre a los 92 años. La noticia fue confirmada por fuentes cercanas a la familia y publicada por El Universal. Ingeniero civil de profesión, Cárdenas fue el artífice del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y candidato a la presidencia en tres ocasiones, dejando una huella imborrable en la vida pública del país.
Nacido el 1 de mayo de 1934, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano, Cuauhtémoc inició su carrera política dentro del PRI en 1954. En 1987 fundó la Corriente Crítica, junto a Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, y, tras la polémica elección de 1988, dio origen al PRD, del cual fue su primer presidente nacional (1989‑1993). Su paso por el PRI y su posterior ruptura marcaron el inicio de una nueva etapa de izquierda institucional en México.
Cárdenas ocupó cargos de gran relevancia: senador por Michoacán (1976‑1980), gobernador del mismo estado (1980‑1986) y, en 1997, se convirtió en el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal electo por voto popular, cargo que desempeñó hasta 1999. En cada una de esas funciones impulsó políticas de desarrollo regional, defensa del sector energético y fortalecimiento del Estado frente al neoliberalismo, principios que definieron su ideología a lo largo de su vida.
Como candidato presidencial, participó en los comicios de 1988, 1994 y 2000. La contienda de 1988, en la que el oficialismo proclamó a Carlos Salinas de Gortari, quedó marcada por denuncias de fraude y consolidó a Cárdenas como símbolo de la lucha democrática. Su tercera candidatura, en el 2000, coincidió con la victoria de Vicente Fox, lo que significó el fin del dominio priista y la apertura del sistema multipartidista.
Además de su trayectoria política, Cárdenas destacó en el ámbito técnico: encabezó el Comité de Estudios de la Cuenca del Río Balsas, fundó la Sociedad Mexicana de Planificación y, en 2026, fue nombrado presidente honorario de la Comisión Consultiva del Petróleo de Pemex. En 2011 recibió la Medalla Belisario Domínguez, reconocimiento a su contribución a la democracia mexicana.
Su legado también incluye la vida familiar; estuvo casado con Celeste Batel y tuvo tres hijos: Lázaro, Cuauhtémoc y Camila. Renunció al PRD en 2014 por diferencias internas y se declaró independiente, manteniendo su influencia como referente moral del centro‑izquierda. Su fallecimiento cierra un capítulo histórico, pero su pensamiento sigue presente en los debates sobre soberanía, laicismo y desarrollo sostenible en México.
Fuente: Eluniversal