El cartoonista de Jalisco, Paco Navarrete, anunció que la medida que le obligaba a disculparse públicamente con la diputada de Morena, Itzel Barrera, ha sido revocada. La sanción surgió tras el cartón político titulado “La diputada en su paraíso”, publicado en la sección de humor “La Resortera” del periódico Mural, que la legisladora consideró ofensivo y demandó ante los tribunales del estado.
Según explicó Navarrete en entrevista con EL UNIVERSAL, la resolución se dio después de que la parte demandante manifestó que ya no deseaba que el cartoonista cumpliera con la disculpa pública de quince días. No obstante, el Tribunal de Jalisco había mantenido la obligación, argumentando que la sentencia era firme y ya había sido ejecutada. Por ello, ambas partes llevaron sus argumentos ante la Sala Regional del Poder Judicial del Estado.
La Sala Regional revisó los planteamientos y, tomando en cuenta los argumentos de la defensa de Navarrete, encabezada por la abogada Mónica Calles, decidió revocar la medida de reparación. Con ello, el cartoonista ya no tendrá que ofrecer la disculpa pública que se le había impuesto, aunque reconoce que podrían quedar formalidades legales pendientes para cerrar el expediente.
Navarrete calificó la medida como una “pena de la Edad Media”, comparándola con los antiguos sanbenitos que obligaban a los acusados a exponerse al ridículo público. Desde su perspectiva, el proceso se utilizó como un mecanismo para limitar la sátira política y coartar la libertad de expresión, señalando que sus argumentos fueron desestimados en varias etapas del juicio.
El caso ha reavivado el debate sobre la llamada “Ley Antimemes”, que regula los contenidos digitales considerados difamatorios o dañinos. Navarrete advirtió que la ambigüedad de estas disposiciones permite aplicaciones discrecionales que pueden afectar a comunicadores sin recursos para costear defensa legal. En su defensa, sostuvo que la falta de acceso a asesoría especializada y la participación de abogados del Congreso estatal sesgaron el proceso.
Aunque el procedimiento en lo relativo a la disculpa pública está prácticamente concluido, Navarrete insiste en que la lucha contra la censura y la protección de la sátira siguen vigentes. El caso pone de relieve la tensión entre la protección de la honra de los funcionarios y la preservación de la crítica política, un tema que continuará siendo objeto de discusión en los ámbitos judicial y legislativo de México.
Fuente: Eluniversal