La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, expresó su profundo pesar tras el fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas, figura emblemática de la izquierda mexicana y fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD). En un comunicado oficial, Sheinbaum destacó la trayectoria de Cárdenas como un ejemplo de compromiso democrático y de lucha por la justicia social, recordando su papel en la transición política del país durante los años setenta y ochenta.
Cárdenas, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, se consolidó como una voz crítica al autoritarismo del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Su candidatura presidencial en 1988, marcada por denuncias de fraude electoral, marcó un hito en la historia política de México y sentó las bases del pluralismo que hoy se vive. La presidenta recordó que su legado sigue vivo en la Constitución y en la defensa de los derechos humanos, valores que ella misma busca fortalecer desde la administración actual.
El mensaje de Sheinbaum también subrayó la importancia de la unidad entre las fuerzas progresistas. En palabras suyas, la muerte de Cárdenas es “una pérdida irreparable, pero su espíritu nos invita a seguir construyendo un país más justo y equitativo”. La mandataria hizo un llamado a los partidos de izquierda a dejar de lado las disputas internas y a trabajar conjuntamente por el bienestar de la población, en línea con la agenda social que su gobierno ha impulsado desde 2024.
El fallecimiento de Cárdenas ha generado reacciones en todo el espectro político. Líderes del PAN, PRI y Morena enviaron notas de condolencia, reconociendo su aporte a la democratización del país. En la Ciudad de México, se prevé una ceremonia oficial en el Palacio de los Tribunales, donde se le rendirá homenaje y se colocará una placa conmemorativa en su honor.
Expertos en historia política destacan que la figura de Cárdenas sigue siendo un referente para las nuevas generaciones de activistas. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha anunciado la creación de una cátedra dedicada a su pensamiento, con el objetivo de estudiar su impacto en la política contemporánea y fomentar la investigación sobre los movimientos sociales en México.
Finalmente, la presidenta Sheinbaum reiteró su compromiso de continuar con las reformas estructurales que Cárdenas defendió: la descentralización del poder, la ampliación de la cobertura sanitaria y la defensa del medio ambiente. “Su legado es una brújula que nos guía”, concluyó, mientras el país se prepara para despedir a uno de sus más grandes defensores de la democracia.
Fuente: Jornada