Decenas de habitantes de Ostuacán, Chiapas, se reunieron en la plaza central para intentar arrebatar a dos detenidos que la Policía Estatal llevaba hacia Tuxtla Gutiérrez. Los hombres, acusados del feminicidio de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta de 12 años, fueron capturados después de que los cuerpos fueran encontrados en distintos momentos: la madre el miércoles en unos potreros y la niña el viernes por la tarde.\n\nLos detenidos, trasladados desde Ostuacán, frontera con Tabasco, fueron esposados y subidos a camionetas policiales. Sin embargo, la multitud, armada con piedras y palos, rodeó los vehículos cuando la energía eléctrica del municipio se cortó, creando una atmósfera de caos bajo la oscuridad.
Los manifestantes exigieron que los presuntos culpables no fueran llevados a la capital del estado, gritando “¡Que no salgan!” mientras bloqueaban la calle conocida como La Revolución.\n\nEn el forcejeo, uno de los hombres recibió un golpe fatal en la cabeza y el otro quedó gravemente herido. Aún esposados, los dos fueron descendidos del vehículo y sometidos a palizas. Las autoridades lograron, finalmente, abrir paso y trasladar a los dos detenidos a Tuxtla Gutiérrez para presentarlos ante el Ministerio Público, pese a los intentos de la población de impedir su salida.\n\nEl gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, condenó el linchamiento y pidió calma, recordando que la justicia por propia mano no trae paz y puede generar más violencia y consecuencias legales para inocentes.
“La violencia genera más violencia”, enfatizó en un comunicado dirigido a los habitantes de Ostuacán, instándolos a confiar en el proceso legal y a evitar actos extrajudiciales.\n\nMientras tanto, peritos de la Fiscalía continúan trabajando en la plaza central para levantar evidencias y recuperar el cuerpo del hombre que perdió la vida. El área ha sido acordonada, aunque la población se ha retirado a sus hogares. Las investigaciones también señalan que uno de los detenidos, conocido como “El Cera”, está implicado en asaltos con arma blanca contra residentes locales.\n\nAutoridades estatales enviaron refuerzos policiales desde Tuxtla Gutiérrez para restablecer el orden y garantizar la seguridad de los procesos judiciales.
La comunidad de Ostuacán, profundamente conmocionada por la desaparición y muerte de Miriam y su nieta, enfrenta ahora la difícil tarea de reconciliar su clamor por justicia con el imperativo de respetar el estado de derecho. La situación sigue bajo vigilancia y se esperan nuevas disposiciones del Ministerio Público.
Fuente: Eluniversal