El iPhone 18 Pro Max llega al mercado como la última apuesta de Apple para consolidar su posición premium, pero su novedad principal, una cámara de 48 MP con apertura variable, muestra limitaciones que pueden decepcionar a los usuarios más exigentes. A diferencia de generaciones anteriores, el nuevo sensor cuenta con cuatro “guardaespaldas” ópticos que, según el análisis de Xataka, se encuentran demasiado alejados del cuerpo del dispositivo, reduciendo la efectividad del zoom y la captura nocturna.
En el interior, el dispositivo incorpora el chipset A20 Pro, una verdadera bestia de procesamiento que mantiene temperaturas bajo control incluso bajo cargas intensas, como la grabación en logarítmico. En pruebas de juego, el teléfono se comporta como un titán, y el nuevo sistema de disipación de calor parece cumplir con las expectativas. La batería, ampliada respecto al modelo anterior, permite hasta dos días de uso intensivo, lo que refuerza la promesa de autonomía de Apple.
Sin embargo, la cámara principal, aunque impresionante en condiciones diurnas, revela sus debilidades al caer la noche. El gran angular de 48 MP y f/2.2 mantiene detalle, pero el teleobjetivo de 48 MP, f/2.8, con zoom óptico 4×, pierde nitidez y contraste en entornos con poca luz, quedando rezagado frente a los flagships Android que llevan dos años presionando a Apple en este rubro. Los filtros de textura y la apertura variable (ƒ/1,48‑ƒ/4) son útiles, pero el hardware no logra cerrar la brecha.
El diseño sigue la línea conservadora del iPhone 17 Pro Max: dimensiones idénticas, peso incrementado a 249 g por la batería mayor y los nuevos módulos de cámara. La “Isla Dinámica” se redujo ligeramente, alojando los sensores de Face ID bajo el panel OLED, lo que mantiene la experiencia de desbloqueo sin cambios perceptibles. La pantalla OLED de 6,9 pulgadas sigue ofreciendo 1.000 nits de brillo promedio y picos de 3.000 nits, suficiente para la mayoría de situaciones, aunque algunos usuarios notan que en ambientes extremadamente brillantes el nivel de brillo se queda corto.
En cuanto al precio, el modelo de 256 GB parte de 1.619 euros, una cifra que dificulta la justificación del upgrade para quienes poseen un iPhone 15 Pro o 16 Pro. La combinación de un hardware fotográfico que aún no supera a la competencia y un costo elevado plantea dudas sobre la relación calidad‑precio del dispositivo.
En síntesis, el iPhone 18 Pro Max consolida la potencia y la autonomía de Apple, pero su cámara, a pesar de ser la más avanzada en la línea, sufre por la distancia de sus componentes auxiliares. Queda por ver si Apple corregirá estos detalles en futuras generaciones o si la brecha con los Android premium seguirá ampliándose.
Fuente: xataka