Un reciente informe de Boeing ha revelado un error de software que afecta a algunos modelos del 737 MAX durante maniobras de aproximación de precisión. El problema se presenta cuando, tras una aproximación abortada, la tripulación modifica el plan de vuelo mientras el piloto automático sigue conectado. En esas condiciones, la función VNAV, que gestiona la trayectoria vertical del avión, puede dejar de operar, obligando a los pilotos a asumir manualmente tareas que antes estaban automatizadas.
VNAV, abreviatura de Vertical Navigation, es esencial para mantener altitudes y perfiles de descenso preprogramados. Si la función se desactiva, la aeronave sigue pudiendo ascender, descender o mantener una altitud, pero con una automatización mucho más limitada. Los pilotos continúan con el control del avión y el piloto automático sigue activo, pero la carga de trabajo en cabina aumenta significativamente en una fase ya de alta presión.
Boeing confirmó a Reuters que ya notificó a las aerolíneas afectadas y que sus ingenieros están trabajando en una solución permanente. La FAA ha abierto una revisión para determinar si el fallo requiere medidas de seguridad adicionales. Hasta el momento, la autoridad estadounidense no ha impuesto restricciones operativas, pero está evaluando el impacto del aumento de trabajo manual en la seguridad de los vuelos.
El fallo no es completamente nuevo. Según CBS, Boeing lo detectó por primera vez en noviembre de 2024 tras una alerta de una aerolínea, y en febrero de 2025 lo consideró sin riesgo de seguridad. Sin embargo, nueva información aportada por operadores en 2026 obligó a una revisión más profunda, que culminó en el aviso enviado a las compañías aéreas a finales de agosto.
Las repercusiones ya se sienten en la cadena de suministro y en los planes de entrega de Boeing. Southwest y United han pedido versiones del avión con el software anterior, mientras WestJet sigue operando con la versión investigada sin incidentes registrados. Además, la FAA ha pospuesto la certificación del 737 MAX 10 hasta que se resuelva el problema, retrasando la expansión de la familia MAX.
Este episodio se suma a la larga lista de incidentes que han puesto bajo escrutinio al 737 MAX desde los accidentes de Lion Air (2018) y Ethiopian Airlines (2019). Años después, el desprendimiento del tapón de una salida de emergencia en un MAX 9 de Alaska Airlines en 2024 volvió a reavivar dudas sobre los procesos de fabricación y control de calidad de Boeing.
Fuente: xataka