Donald Trump, ex presidente de Estados Unidos, volvió a lanzar duras críticas contra México desde el podio de la Asamblea General de la ONU. En su intervención, aseguró que el país vecino está “controlado” por los cárteles de la droga y que esa situación es “inaceptable” para una nación que comparte una frontera de más de 3,200 kilómetros. El mandatario afirmó que la violencia de los grupos criminales ha convertido a México en el “epicentro” de la inseguridad y que Estados Unidos no puede seguir conviviendo con un territorio bajo el dominio de “enemigos de la humanidad”.
Estas declaraciones se producen en medio de una relación tensa entre la administración de Trump y la presidencia de la Ciudad de México, encabezada por Claudia Sheinbaum. La gobernadora ha rechazado rotundamente los comentarios, recordando que el poder legítimo en México recae en el pueblo y no en organizaciones criminales. Sheinbaum respondió en marzo pasado que “¿Quién gobierna México? Porque luego andan diciendo que otros gobiernan México, ¿no?” y subrayó los esfuerzos de su gobierno por combatir la violencia.
Trump no es la primera autoridad estadounidense en señalar a México como un país dominado por el narcotráfico. En la cumbre del G7 en Evian, Francia, el expresidente también acusó a México de haber “perdido el control de su país”. Sus observaciones han sido repetidas en diversos foros internacionales, generando críticas de líderes latinoamericanos que consideran sus palabras como una forma de politizar la seguridad fronteriza.
Los analistas políticos advierten que este tipo de declaraciones pueden alimentar la retórica anti‑inmigrante y justificar medidas más restrictivas en la frontera sur de Estados Unidos. Asimismo, podrían complicar la cooperación bilateral en temas de seguridad, comercio y migración, áreas donde ambos países dependen mutuamente. La administración de Biden, ahora al mando, ha señalado la necesidad de un enfoque basado en la colaboración y el respeto mutuo, distanciándose del discurso de confrontación de Trump.
En México, la percepción pública sobre la influencia de los cárteles sigue siendo alta, aunque las autoridades federales y estatales afirman que el control territorial de los grupos delictivos está disminuyendo. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2023 se registró una ligera reducción de homicidios vinculados al narcotráfico, aunque la violencia persiste en varios estados.
El debate sobre la seguridad fronteriza continúa siendo un tema candente en la agenda bilateral. Mientras Trump mantiene su postura crítica, el gobierno mexicano insiste en que la solución pasa por fortalecer instituciones, mejorar la justicia y atender las causas estructurales de la violencia. La comunidad internacional observa con atención cómo evoluciona esta polémica, que podría influir en futuras negociaciones migratorias y de seguridad.
Fuente: RT Español