Una reciente encuesta realizada por la firma de investigación Gallup revela que apenas el 17 por ciento de los estadounidenses aprueba la gestión económica del expresidente Donald Trump, mientras que el 73 por ciento la desaprueba. Los datos, publicados este lunes, reflejan un descontento que se ha intensificado desde que Trump dejó el poder en 2021 y que se mantiene pese a la recuperación económica observada bajo la administración actual. Los encuestados fueron seleccionados de forma aleatoria en todo el país, abarcando distintas edades, niveles educativos y afiliaciones políticas, lo que otorga a los resultados una representatividad nacional.
El estudio también muestra que la percepción sobre la economía bajo Trump varía según la afiliación partidista: el 44 por ciento de los republicanos lo aprueba, mientras que solo el 8 por ciento de los demócratas comparte esa visión. Entre los independientes, la aprobación se sitúa en un escaso 15 por ciento. Este abismo ideológico sugiere que la evaluación de la gestión económica está fuertemente mediada por la identificación política, más que por indicadores objetivos como el crecimiento del PIB o la tasa de desempleo.
A nivel histórico, la aprobación de la economía bajo Trump nunca superó el 30 por ciento, incluso durante los primeros meses de su mandato, cuando la bolsa alcanzó niveles récord. Los analistas atribuyen esta baja calificación a la percepción de que sus políticas favorecieron a los sectores más acomodados y dejaron de lado a la clase media. Asimismo, la controversia en torno a su manejo de la pandemia y la inflación reciente ha reforzado la sensación de incertidumbre entre la población.
Los expertos en opinión pública advierten que la desaprobación sostenida puede traducirse en consecuencias políticas para el Partido Republicano en las próximas elecciones de medio término. Si la narrativa de fracaso económico persiste, los candidatos republicanos podrían enfrentar dificultades para movilizar a votantes indecisos, especialmente en estados clave como Pensilvania y Michigan.
Por otro lado, la encuesta destaca que, a pesar del bajo índice de aprobación, un 42 por ciento de los encuestados reconoce que la economía creció durante la administración Trump, aunque no lo atribuye directamente a sus políticas. Este matiz sugiere que la población puede separar la percepción general de la gestión del presidente de los indicadores macroeconómicos.
En conclusión, los resultados de Gallup ponen de manifiesto una profunda frustración entre los estadounidenses respecto a la gestión económica de Donald Trump. La escasa aprobación, combinada con la polarización partidista, plantea un reto para el futuro político del país, donde la economía seguirá siendo un tema central en la agenda electoral.
Fuente: Jornada