Los trabajadores sindicalizados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dieron un rotundo rechazo a la propuesta de aumento salarial del 8%, que incluye 4% al salario tabular y 4% a la ayuda de renta de vivienda. La oferta, presentada por el director general Zoé Robledo Aburto, fue considerada insuficiente por los agremiados, quienes exigen un incremento del 10% al salario tabular y la renuncia del secretario general del sindicato, Rafael Olivos. La protesta se extendió a más de veinte estados, con marchas y concentraciones que buscan presionar al gobierno para que acepte sus demandas.
En el congreso ordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) del 11 de septiembre, se aprobó un aumento de 2.9% al salario tabular, medida que descontentó a los afiliados y desencadenó la primera oleada de manifestaciones. Posteriormente, tras mesas de negociación, el sindicato recibió una contraoferta de 4% al tabulador, apenas 1.1 puntos por encima de la cifra aprobada anteriormente. Los representantes sindicales calificaron la propuesta como una “tomada de pelo” y reiteraron su intención de escalar la presión.
Rafael Soto, vocero de los trabajadores del Centro Médico Nacional Siglo XXI, explicó que la suma de 4% al tabulador y 4% a la ayuda de renta no supera ni el 5.5% real que los empleados consideran necesario para cubrir la inflación y el costo de vida. Además, la exigencia de destituir a Rafael Olivos sigue sin resolverse, y los sindicatos han solicitado la intervención de la Secretaría de Gobernación, liderada por Rosa Icela Rodríguez Velázquez, para que el secretario general sea removido. Sin esa condición, la megamarcha nacional se mantendrá como una opción inminente.
Olivos, por su parte, declaró concluido el proceso de negociación y elogió el nuevo escenario como un paso que supera la revisión salarial de 2026. Sin embargo, hizo un llamado a los trabajadores para que cesen las protestas y retomen sus labores en los hospitales y clínicas del IMSS. La postura del secretario general contrasta con la firmeza del sindicato, que también reclama la derogación de la cláusula 136 de sus estatutos, conocida como “ley mordaza”, por impedir la expresión pública de sus inconformidades.
Mientras tanto, el director del IMSS anunció que la próxima semana presentará al Consejo Técnico un plan integral de compromisos para los derechohabientes. Entre los puntos destacan la regularización de 10,939 trabajadores con contrato 08, la adquisición de insumos médicos, mobiliario y equipos, y el mantenimiento de instalaciones críticas como baños, aires acondicionados y tomas de oxígeno. Estas acciones buscan mejorar la atención a los usuarios, pero no han logrado apaciguar la tensión laboral.
La situación se mantiene en un punto crítico: si la Secretaría de Gobernación no accede a la renuncia de Olivos y a la convocatoria de un congreso extraordinario del sindicato, los trabajadores prometen movilizar a los 480 mil afiliados en una megamarcha nacional. La disputa salarial del IMSS podría convertirse en un conflicto más amplio que afecte la operatividad del sistema de salud y la percepción pública de la gestión del gobierno federal.
Fuente: Eluniversal