A partir del 1 de octubre entrará en vigor el Real Decreto 518/2026, que modifica el Reglamento General de Circulación en España. La actualización, aprobada por el Consejo de Ministros en junio, introduce cambios significativos para los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), entre ellos los patinetes eléctricos. Uno de los puntos más polémicos es la sanción de hasta 100 euros para cualquier persona menor de 15 años que conduzca un patinete, multa que, según la Ley de Tráfico, será exigida a los padres o tutores legales. La medida busca reducir los accidentes entre menores y fomentar una mayor supervisión familiar.
La normativa clasifica la conducción de un VMP por menores como infracción leve, pero la responsabilidad solidaria del artículo 82.b obliga a los adultos a responder económicamente. Si un niño de 13 años es sorprendido en una intersección sin autorización, la autoridad puede notificar una multa de 100 euros que deberá pagarse en un plazo de 20 días para beneficiarse de la reducción a la mitad, quedando en 50 euros. Pasado ese plazo, la sanción completa se mantiene, y el impago puede derivar en recargos y procesos de cobro.
Además de la edad, la reforma impone nuevas obligaciones de equipamiento. El uso del casco pasa a ser obligatorio para todos los conductores de patinete, sin excepciones, tanto en vías urbanas como en carriles interurbanos. También se exige el chaleco reflectante en condiciones de baja visibilidad y, para los repartidores profesionales, su uso es permanente. El incumplimiento de estas normas se considera infracción grave, con multas que pueden alcanzar los 200 euros.
Estas disposiciones se suman a las reglas ya vigentes desde enero, que obligan a contar con seguro obligatorio y un número de identificación oficial para cada patinete. La combinación de requisitos administrativos y de seguridad pretende crear un marco regulatorio más estricto, alineado con la creciente popularidad de los VMP y los riesgos asociados.
Los cambios responden a estudios que evidencian la peligrosidad de los patinetes eléctricos. Investigaciones publicadas en Scientific Reports indican que los usuarios de patinete sufren lesiones cerebrales tres veces más frecuentemente que los motociclistas en caídas. Asimismo, encuestas del RACC en Barcelona revelan que el 78 % de los peatones se sienten inseguros frente a estos vehículos, principalmente por su uso indebido de aceras y zonas peatonales.
Las normas anteriores se mantienen: está prohibido circular por aceras, llevar pasajeros, usar el móvil o auriculares mientras se conduce, y la tolerancia cero al alcohol o drogas. Las sanciones por estas conductas pueden llegar a los 1 000 euros, reforzando el mensaje de que la seguridad vial es prioridad para el Gobierno.
Fuente: xataka