La Carnicería Monterde, ubicada en el mercado Jáuregui de Naolinco, Veracruz, cumple este año siete décadas ofreciendo longaniza, chicharrón prensado y carnitas que se han convertido en emblemas culinarios de la región. Fundada en 1954 por Don José Monterde, la empresa comenzó como un pequeño puesto de venta ambulante, transportando la carne en canastas de mimbre por caminos de terracería que conectan los pueblos serranos con el mercado central. Con el paso del tiempo, la familia Monterde consolidó su presencia, ampliando el local y modernizando sus procesos sin perder la receta artesanal que los clientes adoran.
El éxito de Monterde se basa en una combinación de factores: la calidad de la materia prima, la técnica de curado heredada de generación en generación y el compromiso de la familia con el trabajo constante. Cada mañana, los hijos y nietos de José inspeccionan los cortes de cerdo, seleccionan las especias y preparan la masa que dará origen a la famosa longaniza, mientras el chicharrón se prensa en grandes bloques para garantizar su textura crujiente. Este método tradicional, que evita conservantes industriales, ha sido clave para mantener la confianza de los consumidores locales y de visitantes de otras ciudades.
El mercado Jáuregui, conocido por su ambiente bullicioso y sus puestos de comida típica, se ha convertido en un punto de referencia turístico gracias a la reputación de Monterde. Cada fin de semana, cientos de personas recorren los pasillos del mercado para degustar los productos de la carnicería, lo que genera un impacto económico importante para los comerciantes vecinos. Además, la empresa ha impulsado la creación de empleo, contratando a jóvenes de la comunidad que aprenden el arte de la charcutería bajo la tutela de los veteranos del negocio.
A pesar de los retos que plantea la competencia de cadenas de supermercados y la creciente demanda de alimentos procesados, Monterde ha sabido adaptarse sin sacrificar su esencia. En los últimos años, incorporó una pequeña área de venta en línea, permitiendo que clientes de otras regiones ordenen sus productos y los reciban en casa. Esta estrategia digital ha ampliado su alcance, demostrando que la tradición puede coexistir con la innovación tecnológica.
La historia de la Carnicería Monterde también refleja la evolución sociocultural de Naolinco. Desde la época de los caminos de tierra hasta la actualidad, la familia ha participado activamente en festividades locales, patrocinando eventos y apoyando iniciativas comunitarias. Su presencia constante ha fortalecido el sentido de identidad regional, convirtiendo a sus productos en símbolos de orgullo local.
Con 70 años de trayectoria, la Carnicería Monterde mira al futuro manteniendo viva la receta de sus antepasados y explorando nuevos canales de comercialización. La combinación de sabor auténtico, trabajo familiar y adaptación a las nuevas tecnologías asegura que sus longanizas, chicharrones y carnitas seguirán deleitando a generaciones venideras.
Fuente: Diario de Xalapa