Los datos del Bureau of Labor Statistics (BLS) revelan una caída sin precedentes en el empleo de la industria creativa de Estados Unidos. Entre 2022 y 2026, más de 200,000 puestos de trabajo desaparecieron en sectores como cine, televisión, edición literaria y diseño gráfico, a pesar de que los ingresos financieros de la música y otras ramas continúan creciendo. Este descenso, que representa una reducción del 35% en la fuerza laboral de producción de contenidos, ha sido calificado por el economista Joseph Politano como “uno de los peores periodos para el empleo en los medios de comunicación en la historia moderna”.
El análisis de Politano muestra que la mayor parte de la pérdida se concentra en la fase de producción. En octubre de 2022, la industria cinematográfica contaba con 289,100 empleados; para febrero de 2026 ese número cayó a 185,200, una disminución de 103,900 puestos. En contraste, el personal de salas de proyección apenas varió, pasando de 117,600 a 116,900 empleados en el mismo periodo, lo que indica que la contracción afecta principalmente a los estudios y equipos de rodaje, no a la distribución.
Varias causas se citan para este fenómeno. Las huelgas de guionistas y actores en 2023, que paralizaron la producción durante varios meses, dejaron una huella duradera en la plantilla. Además, la creciente concentración de los grandes estudios y la externalización de rodajes fuera de EE. UU. redujeron la demanda de mano de obra local. Sin embargo, muchos analistas señalan a la inteligencia artificial como un factor emergente: herramientas generativas ya se utilizan en la creación de guiones, efectos visuales y hasta en la composición musical, disminuyendo la necesidad de profesionales humanos.
Ejemplos concretos ilustran esta tendencia. Netflix empleó IA generativa para recrear una escena de “El Eternauta” ambientada en Buenos Aires, y el codirector Ted Sarandos afirmó que el público quedó “encantado con el resultado”. Según la Reserva Federal de St. Louis, un 32% de los trabajadores de artes y espectáculos ya emplea alguna forma de IA en sus tareas diarias, lo que sugiere una automatización creciente.
En la música, las discográficas han iniciado demandas contra plataformas que entrenan modelos de IA con sus catálogos, mientras artistas virtuales como Xania Monet firman contratos millonarios basados en contenido totalmente generado por máquinas. En el sector editorial, la pérdida es aún más drástica: 70,000 empleos desaparecieron en edición de libros y revistas, y el índice de empleo en periódicos cayó de 100 en 2017 a 48.7 en 2025, una contracción del 77% en dos décadas.
Los ingresos de taquilla tampoco compensan la caída de empleo. En 2025, la recaudación de salas en EE. UU. y Canadá alcanzó 8.870 millones de dólares, un 22% menos que en 2019. Los analistas atribuyen parte de esa disminución a la escasez de estrenos tras las huelgas, lo que a su vez afecta la contratación de personal.
En conclusión, la combinación de huelgas, concentración de estudios, externalización de rodajes y la incursión acelerada de la IA está redefiniendo el panorama laboral de la creación de contenidos en Estados Unidos. La industria enfrenta el reto de adaptarse a una nueva era donde la tecnología sustituye tareas antes reservadas a profesionales creativos, planteando interrogantes sobre el futuro del empleo artístico y cultural.
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Fuente: Xataka