La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, ha reiterado la alerta en los estados de Colima, Jalisco, Michoacán y Guerrero, así como en Baja California, por la intensificación del huracán Polo, que volvió a alcanzar categoría 4. Según el Servicio Meteorológico Nacional, el centro del ciclón se ubica al oeste‑suroeste de Zihuatanejo, Guerrero, y al sur de Manzanillo, Colima, generando vientos de gran fuerza y lluvias torrenciales. Las autoridades federales han puesto en marcha una fuerza de tarea integrada por 19,844 elementos, 1,745 vehículos y unidades de transporte, y 581 equipos de maquinaria especializada para atender emergencias en la zona.
El pronóstico del SMN indica lluvias muy intensas en las costas de Jalisco, Colima y Michoacán, y en sectores de Guerrero y Nayarit. Estas precipitaciones pueden elevar rápidamente los niveles de ríos y arroyos, provocando desbordamientos, inundaciones en áreas bajas y deslizamientos de tierra. Por ello, la CNPC recomienda no cruzar corrientes de agua, alejarse de zonas propensas a desprendimientos y mantenerse informado mediante los avisos oficiales. El oleaje se estima entre 6 y 8 metros en la costa de Michoacán, 4 a 6 metros en Jalisco, Colima y Guerrero, y 2 a 3 metros en Nayarit.
Ante la amenaza, las autoridades locales han cancelado actividades acuáticas y recreativas, decretado el cierre de puertos y restringido la navegación en áreas de alto riesgo. Se ha ordenado a la población evitar acercarse a playas, rocosos y cualquier zona expuesta al oleaje, así como respetar las restricciones impuestas por la Marina y Protección Civil. Además, se mantiene la vigilancia de cuerpos de agua y la preparación de refugios temporales en los municipios más vulnerables.
El Gobierno federal, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, la Comisión Federal de Electricidad y la Comisión Nacional del Agua, mantiene personal, vehículos y equipos listos para apoyar acciones de prevención y respuesta. La coordinación se realiza mediante Puestos de Comando, que evalúan zonas susceptibles, realizan recorridos preventivos y vigilan la infraestructura crítica.
Se han activado protocolos de emergencia que incluyen la suspensión de traslados en carreteras afectadas y la reducción de actividades en puertos y aeropuertos cuando las condiciones lo requieran. La CNPC insiste en que la población tenga a la mano documentos esenciales, alimentos y agua, y conozca el refugio temporal más cercano. La preparación y la disciplina son clave para minimizar los daños y proteger vidas.
En conclusión, el huracán Polo representa una amenaza significativa para la costa del Pacífico mexicano. La respuesta conjunta de autoridades federales, estatales y municipales busca mitigar los efectos del fenómeno, pero la población debe mantenerse alerta, seguir las indicaciones oficiales y actuar con prudencia ante cualquier eventualidad.
Fuente: Eluniversal